El Ministro de Salud dijo que en Corrientes no se reportan “marasmáticos como en África”. Desvió la responsabilidad a la falta de educación en madres que “perdieron la cadena de olla”. “Posiblemente los primeros meses” de 2012 se lance un plan.
Para el Ministro no hay desnutridos en Corrientes sino “mal nutridos”, lo cual se da no sólo en los estratos más humildes sino también en las clases medias altas, que han perdido las buenas costumbres de almorzar en familia, analizó.
Detalló que el flagelo está muy ligado al comportamiento sociocultural y educativo de las mamás que no saben discernir cuál es el alimento adecuado para alimentar a su niño.
Es por eso, según Dindart, que este tipo de problemáticas “explotan en Salud” pero no son un problema “exclusivamente” de esa área. Sin embargo, tanto en Misiones como en Santa Fe, son las carteras sanitarias las que promueven programas específicos para atender la desnutrición.
Ahora bien, Corrientes forma parte de las provincias del NEA que son catalogadas por diferentes organismos, uno de ellos el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo, como las provincias con mayor índice de indigencia, exacerbados con la crisis de 2001, cuando la actual gestión de Gobierno asumió hasta el 2005.
Ya en esos tiempos, seguramente, la cartera sanitaria habrá dado cuenta de la situación de vulnerabilidad de las poblaciones más humildes asentadas en los diferentes barrios correntinos. Sin embargo, a esta altura del 2011, Dindart anuncia que “posiblemente” en los primeros meses del año que viene se ponga en marcha el programa los “Mil Días”, que prevé una fuerte campaña educativa y con acompañamiento nutricional destinada a fortalecer sobre todo a los lactantes y niños de hasta tres años. “Para que cuando este niño ingrese en la escuela Primaria tenga un desarrollo, o las posibilidades de tener un desarrollo neurológico, porque tiene cerebro sano”, remarcó el funcionario.
“Repito -dijo el Ministro- no tenemos problemas de desnutrición, sí de mal nutrición, por escoger incorrectamente los alimentos que vamos a llevar a la boca por diferentes razones. Lo que no existe, o en muy pocos casos -agregó- son los marasmáticos que se veían antes en África, de la panza grande.
Ese tipo es un desnutrido que, habitualmente, o en el noventa y nueve por ciento de las veces, obedece a una causa secundaria o un daño neurológico o una enfermedad de base (en referencia a la discapacidad) que no le permite alimentarse y que no tiene solución”, replicó.
Índices alarmantes en la región
Según el Ministerio de Salud de la Nación (a través de la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud 2007) las provincias del NEA, en términos nutricionales, son las que tienen más individuos en desarrollo con bajo peso dentro del país. Basados en estos datos, los especialistas afirman que la existencia de diferentes tipos de desnutrición en niños entre los 5 meses y 6 años de edad sufrirán carencias globales sobre sus capacidades intelectuales y funcionales, esenciales en el futuro.
Y dado que la desnutrición está muy ligada a la pobreza cabe aportar que, de acuerdo a los resultados de la Encuesta Permanente de Hogares Continua formulada por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INDEC), hasta el primer semestre de 2011, la región NEA tenía los índices más altos, con el 14,4% de las personas bajo la línea de la pobreza.
Un problema endémico que siempre generó aspereza en las autoridades
Mónica Auchter es doctora de la Facultad de Medicina y fue responsable de un estudio que abordó la problemática de la desnutrición en el 2006 junto a otros profesionales.
Dijo a época que el flagelo en Corrientes siempre causó estragos y que se mantiene con persistencia de manera crónica.
Detalló que actualmente no hay datos oficiales sobre una evolución o retroceso de la problemática para analizar cuál es la actual situación. En ese sentido explicó que posiblemente se deba a que hubo un cambio en las tablas de medición implementadas por la Organización Mundial de la Salud, que suscitó algunas críticas en torno de los alcances de la misma.
Recordó que ya en ese período la difusión de estadísticas había generado malestar en las autoridades, no obstante indagó que la desnutrición “es un problema de todos muy ligado a la conducta de las personas”. Para Auchter hay muchos recursos volcados, se incentiva a la lactancia materna, sin embargo cuando los niños van a la escuela se encuentran con una cantina que ofrece golosinas y gaseosas que no aportan nutrientes.

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