La dirigente declaró en Asuntos Internos de la Unidad Regional 2 sobre las referencias que recibió de supermercadistas chinos, quienes relataron que fueron extorsionados para recibir vigilancia con sumas de hasta 5000 pesos.
A dos semanas de los hechos violentos por los que la Justicia mantiene a más de treinta personas detenidas, acusadas de "robo en poblado y en banda" por atentar contra supermercados de barrio, lo ocurrido generó denuncias contra el personal policial, que comenzaron a formalizarse ayer: surgieron relatos sobre posibles extorsiones por parte de agentes hacia comerciantes, mientras debían garantizar la seguridad ante la amenaza de más robos.
Fedele es coordinadora territorial del Evita, y recogió testimonios de otros militantes que dieron cuenta de que al menos dos supermercadistas de nacionalidad china recibieron un mismo pedido de agentes policiales, el jueves 20 y viernes 21, cuando fueron acechados por grupos de gente. Según refirió la dirigente, se pedían unos 5.000 pesos a cambio de montar la guardia frente a los locales. A Fedele le llamó la atención que la supuesta coima pretendida fue la misma cifra en los dos casos. Además habló de otra situación en Vía Honda en la que la policía preguntó cuánto le pagarían por custodiar.
"La gente de los barrios nos llamaba para contarnos lo que estaba pasando en diferentes zonas. Hablamos de delincuentes organizados, y de alguien que conducía eso. Un sector de la policía se relaciona con estos muchachos y no los iban a detener porque había una cuestión liberada; incluso se dijo que la policía misma incentivaba", relató ayer la dirigente.
Las denuncias llegaron por parte de responsables de los super chino de bulevar Avellaneda al 4600 y de otro negocio de Juan José Paso y avenida de la Travesía, en la zona de Empalme Graneros. Ninguno de los comerciantes aparentemente coimeados accedió; por lo que, según dijeron, el personal policial se retiró y los asaltos se consumaron.
Asuntos Internos cuenta con al menos cuatro relatos de los comerciantes que dan cuenta de lo expresado por la referente, y hasta brindaron datos con los números de los móviles que llegaron al lugar de los hechos.
Otro caso se dio en barrio Ludueña, donde "la policía pidió tres mil pesos para custodiar, y el comerciante accedió, se los dio, pero después de un rato (los policías) se retiraron y sufrió un robo en el negocio", había dicho Fedele la semana pasada, cuando se inició la investigación.
Desde el Ministerio de Seguridad provincial se hicieron eco de las denuncias y apuntaron a que "se investigue para verificar las acusaciones". En el mismo sentido, plantearon que si hay responsabilidades, el personal involucrado será sancionado y hasta puede ser pasado a disponibilidad.

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