Para Defensa, la suspensión de los vuelos fue un "boicot"

El ministro de Defensa, Arturo Puricelli, instó a los controladores aéreos a recuperar la "responsabilidad social" en el cumplimiento de sus tareas y los acusó de alterar "la prestación del servicio sin ninguna razonabilidad". Dijo que detrás de la cancelación y retrasos que anoche sufrieron los viajes programados desde Aeroparque y Ezeiza "hay intereses de distinto tipo" y advirtió que "quien atenta contra un servicio público esencial es pasible de ser objeto de un proceso penal".

"Es lisa y llanamente un boicot, porque alteran la prestación del servicio sin ninguna razonabilidad", dijo el funcionario durante una entrevista radial, en la que consideró que la intencionalidad de esa medida puede tener como objetivo "desde cambiar la conducción de la empresa (por Aerolíneas) hasta querer privatizarla".

El funcionario apuntó contra ATPA al explicar que ayer, los controladores que debían ingresar a las 18 "dijeron que no se encontraban en condiciones anímicas de prestar el servicio, lo que determinó que tuviéramos que prestar el servicio con los que venían del turno anterior, pero no más allá de 2 horas de acuerdo a las normas reglamentarias".

Finalmente, añadió, "el centro de control debió cerrar hasta que 3 controladores se hicieron cargo del servicio, después de ser revisados y darles el apto físico, junto a otros controladores que se hicieron presentes y el servicio quedó restablecido". Y en este sentido consideró que "se necesita tener un gremio de personal técnico aeronáutico con responsabilidad y que esté a la altura de las necesidades de cualquier país".

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