Para algunos, no resultó tan mal como esperaban. Para otros, fue peor que el año pasado. Coinciden en que la segunda quincena mostró mucho más movimiento que la primera.
No pocos recuerdan que Córdoba no es un destino fuerte de invierno, como es en verano, Semana Santa o en los nuevos feriados largos.
Las estadísticas de ocupación pueden confundir. En invierno, sin campings ni casas de alquiler, la capacidad de alojamiento se reduce respecto del verano entre un 25 y un 50 por ciento, según los casos. En zonas sin gas natural, además, en julio cierran muchos establecimientos de menor categoría. En ese marco, un 50 por ciento de ocupación en Nono en invierno, en cantidad de turistas, podría representar un 25 del verano.
Punilla. En Carlos Paz, las autoridades se muestran conformes con la segunda quincena de julio. “Tuvimos fines de semana con el 65 y 70 por ciento en la hotelería más jerarquizada”, aseveró el secretario de Turismo, Oscar Antonio. Durante esta semana, la ocupación fue del 50 por ciento. En la primera quincena el nivel fue notoriamente menor.
“Teniendo en cuenta la gran cantidad de plazas de Carlos Paz, estamos conformes”, expresó Antonio. Para el hotelero Jorge Pomponio se superaron las expectativas: “Cualquier cálculo que hacíamos parecía peor de lo que al final fue, y en esta segunda quincena hubo buen movimiento”, indicó.
Ricardo Abdemur, presidente de la Asociación Serrana de Hoteles, que nuclea a establecimientos de todo Punilla menos Carlos Paz, marcó que la actividad fue “similar al invierno pasado, o algo menor”. Planteó que “el clima económico y político no contribuyó”.
Calamuchita. “Fue una temporada aceptable, si tenemos en cuenta que largó con pocas reservas”, planteó Juan Pablo Costa, secretario de Turismo de Santa Rosa de Calamuchita. Calculó una ocupación del 35 al 40 por ciento, con fines de semana de 65 al 75, para las siete mil plazas habilitadas (casi la mitad que en verano). Costa estimó que fue levemente inferior al año pasado, pero recordó que en 2011 Córdoba capitalizó el desastre en Patagonia por las cenizas volcánicas.
Valentín Stahli, secretario de Turismo de Villa General Belgrano, indicó que la primera quincena registró una ocupación del 48 por ciento y la segunda cerrará con un 75, con fines de semana que superaron el 90. “Los comerciantes están contentos, aunque estén los que se quejan siempre”, resumió.
No extraña que Villa General Belgrano y La Cumbrecita, por su perfil, sean las que más ocupación logran desde hace varios inviernos en Córdoba.
“No fue excelente, pero sí buena”, resumió Carlos Juárez, del tradicional bar Rissen. “Esta última semana sin dudas fue la mejor”, precisó. Mariné Pérez, del bar de la Terminal de Villa General Belgrano no vio lo mismo: “El año pasado contraté ayudantes, ahora estoy sola y me las arreglé”, dijo.
Karina Maschio, de la reserva de flora y fauna El Edén, de Villa Rumipal, percibió menos gente que el año pasado. “Y más gasolera”, acotó. En cambio, Anita Asís, del hotel Casablanca, de Santa Rosa, anticipó que en su caso “fue mejor que el año pasado”.
Traslasierra. “El resultado final es positivo, tuvimos una primera quincena floja, como siempre, pero después repuntó y se llegó a un 50 por ciento de ocupación”, sintetizó Alejandro Taurassi, secretario de Turismo de Mina Clavero. “Lo que se nota es cada vez más turismo itinerante, de un día o dos”, consideró.
Para su colega de Villa Cura Brochero, Alberto Guzmán, este julio fue mejor que el de 2011. El sector privado divide opiniones. “Las del año pasado no fueron buenas, y estas anduvieron por debajo”, sentenció Atilio Macali, hotelero de Mina Clavero. Su colega Lucrecia Llanos marcó, en cambio, que tuvieron “algo más” de movimiento del que esperaban.
Río Ceballos. Los que más movimiento registraron fueron los complejos de cabañas, con picos de ocupación del 63 por ciento los fines de semana. En cambio, los hoteles acusaron entre 30 y 40 por ciento en julio.
¿Cuatro o dos semanas?
Debate. Entre los que viven del turismo en las sierras, no hay acuerdo sobre si es mejor que las vacaciones se desdoblen en cuatro semanas por provincias, o que vuelvan como antes a concentrarse en dos para todo el país. Los que cuestionan el actual esquema remarcan que perjudica porque suma costos, en calefacción y personal.
Ocupación. La ciudad de Córdoba tuvo un pico de ocupación en su hotelería, del 76 por ciento, durante la tercera semana de julio.
Puntos de vista
- Lucrecia Llanos, hotelera (Mina Clavero): “La primera quincena estuvo floja, pero trabajamos con promociones. La segunda ya anduvimos mejor, con un 50 por ciento promedio de ocupación y picos de 80 los fines de semana”.
-Mónica Flores, comerciante (Sta. Rosa): “Por lo que se comenta, hubo menos gente que el año pasado. Pero nosotros no nos podemos quejar. Hubo trabajo con turistas y, a diferencia de otros, no notamos tanto la diferencia de una quincena a otra”.
- F. Bertorello, empresario (Carlos Paz): “Anduvo muy bien. El rubro gastronómico tuvo muy buen movimiento de gente. Y en esta segunda quincena se percibió más turismo que en la primera, y eso sumó a los que vienen por una noche”.
- R. Abdemur, hotelero (La Falda): “La primera quincena fue pobre, la segunda aceptable, y los fines de semana muy interesantes en movimiento. Pero desdoblado en cuatro semanas, no le sirve a Córdoba”.

Comentá la nota