El Directorio envió un memorándum a todas las jefaturas para que informen con anticipación las horas extraordinarias. El gremio respondió diciendo que la falta de inversión obliga a trabajar más.
En ese marco, el 1º de marzo, todas las jefaturas recibieron un memorándum en el que se exige “reducir las horas extraordinarias y acotar los viajes-viáticos en todo el ámbito de la firma”.
En la práctica, esto implica que se deban informar con un mes de anticipación las extensiones horarias y los gastos para traslados, algo que el gremio asegura terminará repercutiendo en el servicio.
Como respuesta, Gabriel Suárez, secretario gremial de Luz y Fuerza, indicó en una nota enviada al gerente general Gabriel Campetelli que “la limitación de las horas extraordinarias y los viáticos como consecuencia de viajes al interior, depende básicamente del sostenimiento de un nivel de inversión que acompañe el crecimiento demográfico y el desarrollo productivo”. Para el gremio, la falta de inversión o su defectuosa disposición, “obligan al requerimiento de horas suplementarias”.
Luz y Fuerza no alienta trabajar más que la máxima legal, pero entiende que los trabajos urgentes en los grupos generadores, en el sistema interconectado y en el sistema de distribución, no es compatible con un sistema de pedidos anticipados de horas extraordinarias, como ahora está exigiendo el nuevo directorio.
Las Sierras Chicas, con problemas grandes. Los empleados de la Epec, a través de Luz y Fuerza, reclamaron esta semana por la paralización de obras de infraestructura y falta de insumos en distintas reparticiones de las Sierras Chicas. Se trata de la internamente denominada “Zona E”, que incluye, además de los departamentos del norte de Córdoba, todas las localidades de las Sierras Chicas, donde el crecimiento demográfico ha sido exponencial en los últimos años.
“En 2009, se inició el pedido de mejoras y ampliación edilicia en la delegación de Río Ceballos”, indicaron desde Luz y Fuerza. Sin embargo, según costa en el reclamo de los empleados, “la empresa adjudicataria –Quintana– no cumplió la mayoría de los trabajos”. Según el gremio, la misma firma dejó a medio terminar un proyecto similar en 2006 en Malagueño.
“Esto, sumado a la falta de insumos, vehículos e ingreso de trabajadores, entre otros, condicionan la respuesta operativa de nuestros compañeros y por ende una mejor respuesta a los trabajos”, advirtió Luz y Fuerza.
Cables pelados. Según el sindicato, lo más grave es que producto de las filtraciones de agua en la cubierta de los techos de la oficina de Redes de Río Ceballos, se produjo un cortocircuito que generó un incendio que puso en peligro las instalaciones y la integridad de los trabajadores.
“Esto es muy preocupante si se tiene en cuenta que antes había explotado un interruptor en el tablero de maniobras afectando a tres compañeros”, puntualizó Dante Maldonado, secretario de Prensa de Luz y Fuerza.
Por otra parte, en el sector Comercial, y siempre según el gremio, atienden al público sólo dos personas, lo que ocasiona largas colas de clientes. Asimismo, les preocupa que los conductores de media tensión pasen por debajo de donde desayunan los empleados de la Guardia.
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