La Selección le ganó por 3-1 a Alemania, que jugó con uno menos más de un tiempo: Messi metió el 2-0 tras errar un penal y Di María marcó el tercero con un golazo. Jugó bien en el final del PT y tuvo un segundo tiempo positivo.
Porque con uno más, la Argentina salió unos metros más adelante, Leo empezó a aparecer más, al igual que el resto de los volantes. Pisó más seguido el área rival y tuvo su recompensa en un regalito de Khedira: córner de Di María y gol en contra de su compañero del Real Madrid, en un momento justo, en el final del primer tiempo. En el segundo, Sabella fue por más: sacó a Sosa y apostó por el tridente, metiendo al Kun Agüero. Tras unos minutos de presión rival en el comienzo del segundo, el golazo de Messi fue el golpe de KO para los alemanes.
La Selección, a partir de ahí, jugó con mayor tranquilidad. Bien los de arriba, más allá de que hubo fallas en la definición y que se pudo haber goleado. El punto a mejorar sigue siendo la defensa por las puntas, no sólo responsabilidad de los laterales sino una cuestión colectiva. Romero estuvo muy firme y tanto Gago como Mascherano (mejor que Fernando) rindieron. Llegó el golazo de Di María y pintaba para más goles, incluso Leo estuvo dos veces cerca de dos golazos.
Balance positivo para la Selección, con su quinta victoria consecutiva y preparándose para la fecha de Eliminatorias (viernes 7/9 contra Paraguay). Fue 3-1 por el descuento alemán, golazo de cabeza. Fue un triunfo de los que suman para generar confianza, para afianzar al grupo. Hay que ser conscientes de que se jugó contra un rival al que le faltaron jugadores importantes, tanto como que siempre suma ganarle a uno de los pesados a nivel mundial.

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