Julián Ibarra fue expulsado del sistema educativo en junio de 2008, mientras cursaba su último año en el secundario Arturo Illia, entre otras cosas, por reclamar la creación de un Centro de Estudiantes.
La creación de un Centro de Estudiantes "a mí me parece importantísimo por el momento que estamos viviendo", sostuvo Ibarra en diálogo con Nuevo Diario al hablar de la necesidad de impulsar los centros de estudiantes en los colegios secundarios salteños. Ibarra es ahora, estudiante de 4º año de Ciencias Políticas en la Universidad de Río Cuarto, entidad en la que vio "la gran diferencia" que hay entre los estudiantes que llegan de Salta, y los que son de otras provincias en donde existen los centros de estudiantes. En su análisis, entendió que en los colegios salteños no sólo no se impulsa, sino que se disponen obstáculos para que los chicos se organicen políticamente. Pero la persecución "no es institucional, es personal, desde un preceptor o un profesor, con amonestaciones y llamados de atención", sostuvo.
Al involucrar a los profesores indicó que son los responsables del dictado de las llamadas ciencias sociales y políticas los que debieran incluir en la pedagogía el impulso de los chicos para actuar políticamente y en el marco democrático dentro del colegio.
Al hablar de su caso, Ibarra entendió la necesidad de que esta situación siente un precedente para "quienes vienen por detrás", que signifique a su vez actuar sin temor que se tomen represalias por querer organizar un centro estudiantil. Ello en la necesidad también de promover la discusión política de, por ejemplo, "el golpe en Paraguay", un tema que subrayó, debería ser discutido por los jóvenes.
Mientras, las medidas dispuestas contra Julián (no lo dejaron ingresar a ningún otro colegio luego de ser expulsado y tuvo que rendir su último año libre mientras estudiaba para ingresar a la Universidad-, fueron más un incentivo para continuar con su militancia. Actualmente milita en la agrupación La San Martín de la Universidad, creada hace tan solo dos años. "La directora (del Arturo Illia), no me dejaba hacer política. Y fue un incentivo creer que el camino era contrario a lo que ella planteaba", concluyó.
Una decisión discrecional
El diputado Claudio del Plá, sostuvo por su parte que la decisión de la creación de los centros de estudiantes en los establecimientos "es completamente discrecional", y a criterio de cada director. A ello sumó el hecho que, según el reglamento de escuelas, esta entidad estará subordinada al director, y no será un organismo independiente.
Hay normativas vigentes indicando que está supeditado al director (subordinado), en lugar de ser organismos autónomos.
"En general no hay impulso" para la organización de los estudiantes, sostuvo, al destacar que no hay una política de Estado en ese sentido. Por el contrario, "hay una política más bien represiva". Indicó que si bien se presentaron proyectos para que la creación de los centros de estudiantes se enmarquen en una ley, "nunca se llegaron a tratar". Entre los proyectos, sostuvo, había uno de él, y otro de Eduardo Romero (h).

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