La diputada Alicia Tabarés dice no haber soñado que Julio Alem pudiera reunirse con Duhalde. Y que no se imagina a Chango con las manzaneras detrás. Se mostró comprensiva con los salarios de los municipales, dijo que el periodismo tiene que hacer su autocrítica de las últimas décadas y que Eseverri no puede conducir el peronismo. Admitió que cenó con los Duhalde y que sigue pensando que Eduardo es golpista.
-¿Cómo se puede construir en un país donde sólo se discute y nadie se escucha?
-En el sentido en que vos lo planteás, es cierto que se discute. Pero es bueno el debate, por muchos años silenciado; brutalmente como en los años de la dictadura. Me gusta que se discutan las cosas que tienen que ver con el poder, con intereses muy fuertes, que llevan a discusiones de tono elevado. Tal vez no sería lo ideal. Pero ahora que cumplimos 200 años, y estamos parados en esta historia, vemos que no hemos llegado al período de construcción absoluta como han llegado algunos. A la vez, otros están sacudidos por la crisis internacional... No es una posición conformista, jamás la he tenido, pero hay que mirar a los demás.
-Usted se ha vuelto una kirchernista de paladar negro. Mucho más que Eseverri, que antes llevaba la bandera.
-Esa es una lectura que hacés vos... Aunque esa definición paladar negro, es muy del campo... (se ríe) nosotros pertenecemos a un partido y un proyecto. Un partido que tiene una cara visible que es la de Kirchner como en otro tiempo fue la de Menem o la de Duhalde y en este sentido el peronista siempre es orgánico y respeta las voluntades del partido. yo en general soy muy crítica hacia adentro, para qué voy a serlo hacia afuera si ya hay demasiada crítica. Pero hay que buscar un equilibrio. Son innegables las cosas positivas de este gobierno que es un proyecto nacional. Y tiene tanta crítica, justamente porque es un proyecto nacional. Tuvimos un proyecto nacional trunco que fue con el segundo gobierno de Perón. Y hoy no podemos hablar de sectores militares que estén detrás de un golpe.
-Las amenazas vienen de otro lado...
-El verdadero poder en la Argentina -se ve claramente con el caso de Martínez de Hoz- estuvo siempre en el poder económico.
-¿Cómo observa la torpeza del Gobierno de enfrentarse con figuras del periodismo que eran intocables y generar una crítica que se vuelve corporativa?
-Por primera vez se toca al sector del periodismo, con la Ley de Medios votada por el Congreso ampliamente. Hay un medio monopólico que es Clarín y meterse con él es tocarle la cabeza al león. Es una decisión política. Y es de ésas fuertes que tienen reacciones fuertes. No es el gobierno, sería una necedad, el que sacó las fotografías de esos periodistas. No necesita hacerlo. Con la Ley de Medios ya está. Pero aprovechan todos. La verdad es que el periodismo también tiene que hacer su propia autocrítica, su lectura de cuál ha sido su participación en la dictadura y en lo que vino después. A lo mejor llegó ahora en forma medio virulenta y tal vez no sea lo mejor. Pero sería saludable.
-¿Es verdad que comió con Duhalde cuando había dicho que lo vio tres o cuatro veces nada más y para colmo lo había acusado de golpista?
-Sí, es cierto que cené con los Duhalde. Nos encontramos de casualidad en las vacaciones del año pasado. Estaban en el mismo hotel al que llegué yo con una amiga y ellos festejaban un acontecimiento familiar.
-Era el aniversario de bodas...
-Sí, era un tema privado. Y estuvimos en una fiesta privada y familiar.
-Era privado pero ustedes son personajes públicos. Y yo no me sentaría con alguien a quien considero golpista...
-Yo se lo he dicho de frente, claramente. Las pocas veces que nos hemos encontrado yo le he dicho lo que no me gusta. Jamás digo por los medios lo que no he dicho en la cara de la gente.
-¿Cuál es su camino futuro en la política? ¿Abandonó definitivamente la posibilidad de ser candidata a intendente?
-Yo no estoy pensando qué hacer. Y lo digo y sé que no lo van a creer. Estaré donde el proyecto nacional y el partido más me necesiten. No está en mí proyectar para el 2011. Si hiciste las cosas bien te permite proyectarte. Si no, no.
-Me permito no creerle. ¿Desestimó la intendencia?
-No se dieron las circunstancias para que fuera. Hubo muchos intentos para unificar el partido y no resultaron. Yo intenté hacerlo como presidenta del PJ cuando hicimos una lista de unidad hermosísima; la hicimos en noviembre, la inauguramos en diciembre y en marzo ya estaba la carrera para las elecciones y cada uno por su lado.
-¿Cómo ve a Eseverri jugando fuerte a conducir el peronismo?.
-José está transitando el camino del peronismo porque comparte un mismo proyecto nacional y provincial y compartimos una alianza municipal. La concertación que se hizo por mandato del consejo partidario del PJ siguió firme aquí: él ocupa un espacio político que no es exactamente el PJ pero es una alianza que para la ciudad ha rendido muchísimos frutos. Pero una cosa es una alianza electoral y otra es conducir el peronismo. No es fácil en ningún lado. Vienen investigadores de afuera para saber qué es el peronismo.
-Es verdad. Necesitan un congreso de sociólogos y antropólogos. Pero Eseverri está decidido a jugar fuerte y a tirarse a conducir.
-No me preocupa que juegue fuerte dentro del peronismo. Pero otra cosa es convertirse en conductor. En política no se pueden apurar los tiempos. Hoy no veo que José puede convertirse en un conductor del peronismo. Puede y debe conducir al conjunto desde su cargo de intendente. Pero hay sectores a los que no va a convencer desde la conducción. En el peronismo cuando se acepta un conductor es con fanatismo, a rajatablas. Si no, se lo cuestiona. No es que uno se levante y diga hoy voy a conducir. El tema es de carisma, de cómo te ve la ciudadanía.
-El Intendente se encuentra con Massa, se cruza con De Narváez, no se lo ve firme en el camino del kirchnerismo...
-Yo no lo veo así. En política una sabe ver bajo el agua. Siempre estamos hablando con todos. No me parece mal que hable con De Narváez porque yo fui en una lista con De Narváez en el 2005, él diputado nacional y yo senadora provincial. Pero que hablen no significa que compartan el mismo ideario político; que yo comparta una cena íntima con Eduardo y Chiche no significa que me vaya con ellos. José hace bien en charlar con unos y con otros. Porque la única forma de desentrañar lo que piensa cada uno es hablar.
-El está en la construcción de un vecinalismo con otros intendentes.
-Sí y me parece bien porque como no ven claro qué es lo que pasa arriba...
-Entonces me da la razón... no encuentra referencia en Kirchner y se aleja...
-No sé si se puede medir con esos parámetros. El habla con Kirchner, Kirchner lo llama, el dinero sigue viniendo para las obras...
-Salvo para las cloacas... Coopelectric no cobra desde hace un año.
-Eso lo tengo que preguntar concretamente. Pero sería muy triste no poder sentarte con nadie por lo que digan los que tejen intrigas todo el tiempo. Tampoco me parece mal que construya con Massa. Y que Massa no está dentro del peronismo... ya lo veremos.
-¿Qué hay que hacer para solucionar el problema de los trabajadores municipales?.
-En primer lugar, José ni bien asumió tomó el tema de los municipales con mucha fuerza y logró restituirles lo que por años no habían tenido. El aumento en general ha sido mucho más alto que en otros municipios. ¿Si hay un achatamiento de las categorías? Es posible, es posible que haya que estudiar a los que tienen más bajo sueldo. Pero no podemos dejar de reconocer el esfuerzo del municipio por pagar más.
-Es verdad que el porcentaje es alto. Pero en salarios tan deprimidos no se nota...
-Lo vemos en los sueldos de los jubilados. Y es importante que haya sido remunerativo porque también lo reciben los jubilados que tienen haberes bajísimos. Yo creo que es un tema que tiene que tratarse, José verá en qué tiempo lo hará, no puede trabajar bajo presión. Verá cuál es el momento más conveniente pero también el sindicato se equivoca si protesta como lo hizo en otras oportunidades.
-De acuerdo. Se equivocan muchas veces en los métodos. Pero hay 500 que están bajo el nivel de la pobreza. Usted sabe que tienen razón. Que no les alcanza.
-Sí, es verdad y me parece muy buena la discusión. Hasta hace unos años discutíamos que no había trabajo ni en el municipio ni en las empresas. Ahora estamos discutiendo cuánto aumentamos. No es que no se toman trabajadores cuando hacen falta porque no hay dinero.
-Dicen que existirían militantes suyas que juntan manzaneras para Julio "Chango" Alem...
-Algo oí al respecto pero... yo las conozco a las manzaneras y a las trabajadoras vecinales; tienen un rapport, una relación de años conmigo. Y eso no quiere decir que me vayan a votar. Pero yo no creo que eso se rompa. Si Chango quiere hablar con ellas tiene todo el derecho de hacerlo. Pero no lo veo a Chango con las manzaneras atrás.
-¿Alguna vez soñó, en esos últimos sueños de la madrugada, que Julio Alem podría estar una hora y media reunido con Duhalde en San Vicente?
-La verdad que no; me llamó la atención. Eso indica que algunos han desviado el camino y no me refiero sólo a Chango. Es muy difícil sostener un proyecto cuando tenés miradas tan distintas. Una cosa es confluir; cuando se hacen los frentes es mayor la cantidad de puntos en común que los que separan. pero si son más aquellos en los que no acordamos, esto se rompe. Pasa como con la alianza. Ya sabemos de esas experiencias en el país.


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