Una ley provincial que reglamentará la construcción y el mantenimiento de edificios de adobe le dará marco legal a las obras de preservación en la Casa de Leguizamón, cuyo creciente estado de deterioro sigue encendiendo luces de alarma.
La normativa peruana sobre construcción de casas de adobe y preservación de edificios históricos se convertirá en la base de una reglamentación salteña que dará cobertura legal para la preservación de los monumentos históricos construidos con ese material.
"Aquí en algún momento nos hemos quedado con que el adobe no sirve, con el sentimiento de adobo fobia.
Pero en Perú hay formas de reforzarlos y de hacerlo resistente", explicó a Nuevo Diario Juan Carlos Scarpone, autor del proyecto que presentarán tanto el Consejo Profesional de Ingenieros -Copaipa- y organismos provinciales de preservación del patrimonio.
El proyecto fue tratado en una reunión de la Comisión de Cultura de la Legislatura con el Copaipa, y con la Dirección de Patrimonio Arquitectónico y Urbano de Salta (DIPAUS) a donde abundaron las voces de preocupación sobre el creciente estado de deterioro de la Casa de Leguizamón, el primer objetivo de la nueva legislación.
Una obra licitada por la provincia para iniciar la reparación de la casa de dos siglos de antigüedad, quedó paralizada después de una intimación de la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos, que objetaron que el proyecto incluyera una intervención de hormigón para asegurar la estructura.
Es que la Comisión Nacional sigue a rajatabla una recomendación de la Carta de Zimbawe que señala que las tareas de preservación de un edificio histórico no deben cambiar su estructura y que todas las obras que se hagan sean reversibles. En la polémica terció también el Instituto Nacional de Prevención Sísmica, que sólo aprueba el hormigón como sismorresistente.
En teoría, el proyecto que ahora presentarán el COPAIA y la DIPAUS zanjará el conflicto, en una provincia en la que se estima que cerca de un 80 por ciento de los edificios con valor histórico están construidos con adobe. Según insistió Scarpone, la ley no incluirá estrictamente "normas", sino más bien recomendaciones. La más importante para la Casa de Leguizamón y los edificios históricos es la utilización de geomallas de poliéster revestidas con PVC.
"No se oxidan pero tienen una resistencia similar a la del acero. En los edificios viejos, se puede sacar el revoque, colocar las mallas, hacer perforaciones para vincularlas, y volver a revocar. Y si dentro de unos años surge otra técnica mejor, se las puede sacar", explicó Scarpone. La ley también brindará una serie de recomendaciones para la construcción de obras nuevas con adobe, una modalidad aún extendida en todo el territorio provincial. "Aunque se coincida que el hormigón es lo más seguro, lo cierto es que se sigue utilizando el adobe, y lo que se pretende es brindar pautas para hacerlo lo más seguro posible", explicaron los técnicos de la reunión.
Con la cobertura legal que le daría la ley que tendrá el visto bueno del COPAIPA, los legisladores creen que la secretaría de Obras Públicas de la Provincia podrá generar un proyecto para preservar la casa de Leguizamón que coincida con los criterios de la Comisión Nacional.
Pero ingenieros y legisladores coincidieron también que hasta que las obras se concreten, el deterioro puede acelerarse en el edificio histórico. Por eso le pedirán al gobierno de la provincia que realice tareas que la preserven en la próxima temporada de lluvias.
Comentá la nota