La demanda, si bien continúa alta, comienza a frenarse debido al constante aumento en los valores. La entidad afirmó que cada vez se compran más segundas marcas.
“La inflación muestra nuevamente una aceleración respecto de la tasa observada en agosto. Las subas vuelven a afectar principalmente a todos los alimentos de la canasta básica, lo cual influye principalmente en los consumidores económicamente más vulnerables dado que éstos destinan la mayor parte de sus ingresos a la compra de comida”, explicó Javier Alexandro, presidente de la entidad.
“El incremento continúa siendo sostenido y constante en los últimos 9 meses –en lo que va del año el aumento en los precios de los alimentos se acerca al 30%-“. Sobre qué artículo tuvo más impacto, Adecse destacó: “En lo que hace a los lácteos y sus derivados, nuevamente registraron leves incrementos, pero en forma constante. Por otro lado, la carne es el que sufrió mayor incremento este último mes, donde además existe una gran diversidad de precios entre diferentes comercios del rubro”.
De esta manera, la canasta que está compuesta por 38 artículos tiene un costo orientativo de 286,45 pesos, cuando un mes atrás los mismos productos tenían un precio de 276,77 pesos. Comparado con febrero, cuando tenía un valor de 222,59 pesos, la diferencia ya alcanza al 28,7%.
Alexandro destacó, además, que la demanda sigue en niveles altos, pero se nota un freno en el consumo: “A pesar de la disminución en la demanda de los productos relevados, hay que aclarar que se tratan de productos esenciales y de demanda cotidiana por parte de los santiagueños, es decir que muchas veces la demanda de éstos puede disminuir, pero la adquisición de los mismos se torna obligatoria toda vez que nos referimos a productos básicos de alimentación”, expresó.
Desde Adecse se informó también que la conducta de los santiagueños “está variando de manera drástica, ya que se ha tornando un consumidor asiduo de segundas marcas, sobre todo los sectores de menores recursos, ya que busca no disminuir el volumen, mientras que la clase media, si bien también es afectada por los incrementos, todavía en algunos productos como ser lácteos y sus derivados y carnes, no ha optado por las segundas marcas o cortes mas económicos”.
“El consumo subió hasta julio, debido a las promociones de hasta 50 cuotas, mientras que hoy se observa a los consumidores en una etapa en la que destina menor porcentaje de sus ingresos a bienes durables dado los compromisos asumidos en planes largos, lo cual hace que la demanda en general caiga y de aquí a fin de año creemos que se dará prioridad a los alimentos” finalizó Alexandro.
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