Papás de chicos discapacitados protestarán en la Legislatura

Un grupo de autoconvocados pedirá, con una sentada, que Mendoza adhiera a una ley nacional que obliga al Estado, las obras sociales y las prepagas a dar cobertura total a los tratamientos.
Laura Tribiño acaricia su panza. Corre el verano del 2000 y en el sopor de la siesta sueña con el futuro de su bebé: se llamará Franco, tomará teta y mamadera para crecer y hacerse fuerte, e irá al jardín de infantes de la escuela del barrio Huarpes, de Godoy Cruz. Por esas cosas del destino, la fantasía se esfumó en un abrir y cerrar de ojos. “Me cambió la vida”, recuerda acerca de aquel 27 de marzo. El niño nació un mes antes de lo previsto y a los dos días de haber llegado a este mundo sufrió una convulsión que lo empujó a una parálisis cerebral.

Hoy Laura está a la cabeza de un grupo de padres autoconvocados de niños, adolescentes y adultos con discapacidad que se han reunido para reclamarle a la Legislatura que de una vez por todas apruebe un proyecto de ley para que Mendoza adhiera a la Ley Nacional Nº24.901. La normativa, vigente desde diciembre de 1997, obliga al Estado, a las obras sociales y a las empresas de medicina prepaga a cubrir las necesidades de rehabilitación, medicación, elementos ortopédicos, apoyo en el transporte o educación, es decir, la cobertura integral de las necesidades del discapacitado.

“Hoy por hoy, sólo te cubre al 100% las obras sociales nacionales. El resto te cubre de a porcentajes. Por ejemplo, OSEP te da $200 por mes para cubrir el transporte, pero por este servicio la mayoría cobra a partir de los $800. Sé de un papá que tiene un chiquito autista cuyo tratamiento cuesta $4.300 por mes y su prepaga le cubre sólo $1.000. Si no tenés fondos para solventar los gastos, tu hijo se queda sin cobertura. Ni te digo si ni siquiera tenés obra social y dependés sólo del Estado, con turnos de a seis o siete meses... ”, ejemplifica la mamá.

Laura lo padeció en carne propia. En 2006, cuando Franco “egresó” de un instituto y debía pasar a otro de mayor complejidad, ella tenía OSEP y no se lo recibían en ningún lado. “Pasó dos años sin cobertura hasta que mi marido consiguió trabajo en una empresa que tiene una obra social nacional. A partir de ahí no nos faltó nada más, pero no puedo dejar de pensar en los dos años perdidos. ¡Si vieras cómo retrocede un chiquito sin estimulación profesional! Franco se enfermó, no quería comer, se deprimió. Me costó dos años más sacarlo de la depresión. Los legisladores tienen que entender que invertir en un niño con discapacidad, es ahorrar en el futuro. Yo le tenía que hacer unas valvas (una especie de zapatos de plástico rígido) pero como no me lo cubrían y yo no tenía el dinero, ahora Franco tiene los pies deformados. Eso no se recupera”, sentenció.

Desde ese momento, la mamá se juró que iría hasta el final para que todos los chicos discapacitados tengan las mismas posibilidades. Así fue reuniendo a otros papás, con los cuales ya hicieron dos marchas. Hoy a las 11 se reunirán en la puerta de la Legislatura para reclamar por la adhesión a la ley nacional y repetirán la acción todos los miércoles hasta lograr el objetivo.

Presentan libro

Por otra parte, mañana a las 10.30 en el aula magna de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNCuyo se presentará el libro Medios de Comunicación Social y Personas con Discapacidad, de Alejandro Rojo Vivot.

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