El jefe militar retirado e imputado por crímenes de lesa humanidad fue el primero en hablar en Tandil. Pidió su absolución. Ya se fijaron las fechas para los alegatos de la querella y las defensas: la sentencia se daría el 23 de marzo.
Están imputados José Luis Ojeda (57), presunto autor material del crimen, Julio Alberto Tommasi (80) y Roque Italo Pappalardo (73), jefes policiales en la región en esa época, más los civiles Julio (67) y Emilio Méndez (71).
Sorprendió cerca del mediodía del viernes la decisión de Pappalardo de prestar declaración testimonial en el juicio, lo que llevó a que, luego de un cuarto intermedio fuera citado por el tribunal para sentarse en el banquillo y dar su opinión, sin aceptar preguntas de ninguna de las partes (tal como está autorizado legalmente).
El militar retirado, primero intentó establecer una diferencia entre la parte de logística y la parte operativa del Ejercito Argentino, indicando que “estaba en logística, no actuaba en ningún tipo de actuación armada”, intentando despegarse de la causa y pidiendo su absolución.
También intentó demostrar, técnicamente, que no había comunicaciones entre esa fuerza y la policía, aunque no fue muy tenido en cuenta por el Tribunal, ya que también sobre el tema se expresaron efectivos policiales que actuaban en esa época en las seccionales locales de Tandil.
Más testimonios
Previo a la declaración de Pappalardo, hubo un testimonio de Alberto Valquinta, quien declaró parcialmente, y regresará la semana próxima. Fue el comisario que tomó la denuncia en la Seccional Primera de Olavarría en 1977 a los integrantes de la Asociación de Abogados local por la desaparición de Moreno.
Durante esta jornada, prestó declaración la señora Petronila Pozal (una mujer de 84 años), quien fue obligada a declarar, pese a que está en silla de ruedas. Finalmente, no se le pudo tomar declaración, porque no escuchaba. Algunos de los presentes en la sala, indicaron que “fue un error citarla”, porque no estaba en condiciones de prestar declaración.
Luego fue el turno de Celso Luján Gómez, militante del Partido Comunista, quien narró que fue “chupado” por las fuerzas armadas, y reconoce a Pappalardo como “el que fue a su casa a buscarlo”.
Jorge Floreal Pugione, otro de los testigos, dio muestras del conocimiento que tenía sobre el imputado José Luis Ojeda, a quien había visto hasta en distintos bailes de la ciudad, y pudo testimoniar que fue “él quien lo torturaba en La Huerta”.
Este tandilense se enteró que “habían matado a una persona porque se había querido escapar, que no estaba en ese predio, sino en otro de Tandil”. Argumentó que quien les informaba era un policía de apellido “Carlucho”. Y que estaba detenido con un cura del que no recordó el apellido.
Después fue el turno de Carlos Saglul, periodista, quien estuvo en la Comisaría Primera de Tandil y en La Huerta como detenido, después fue trasladado a Azul y por último estuvo preso en Sierra Chica, quien narró esa terrible historia que le tocó vivir.
Otro de los testigos fue Walter Fernández (coordinador de Granja Los Pibes), quien estuvo detenido en la Primera con Saglul. Además de exponer los lugares donde estuvo y situaciones que le tocó vivir, resaltó que “el piso y los alrededores de la quinta de los Méndez le son familiares”, aunque no pudo reconocer el predio en forma concreta.
Para el próximo jueves, se aguarda la palabra de Osvaldo Ardois, cuñado de Susana Lofeudo (viuda de Moreno), quien está viviendo en Italia, y va a viajar a Suiza para realiza una video conferencia, porque él la acompañó a buscar el cuerpo del abogado laboralista y vio a las personas que allí se encontraban, entre otros, Etchecolatz, tal como ya declaró la viuda.
El Tribunal pasó a un nuevo cuarto intermedio hasta el jueves próximo a las 12:30 horas, y se adelantó desde Secretaría a cada una de las partes que para el 8 de marzo está previstos el alegato de la querella, y el 9 de las defensas, y que en 15 días después de esa jornada, se llamará a audiencia para dar el veredicto.
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