Papelón del Senado por falta de claridad en sus votaciones

Una votación al menos confusa en la que los senadores justicialistas se acordaron tarde de levantar la mano para rechazar un pedido de informes de la senador Silvina Vargas, derivó el jueves en una interminable discusión con varios cuartos intermedios y en una nueva votación cuando la legisladora amenazó con ir a la Justicia si el justicialismo daba como válida la votación.
Pases de facturas entre justicialistas y renovadores, discusiones anodinas y extensísimas sobre el orden en que se tratarían los proyectos, cuartos intermedios, amenazas de ir a la Justicia, todo contribuyó ayer a una sesión caótica en la que parecía que no se podían hacer una votación con claridad sobre pedidos de informes.

Inicialmente la sesión del Senado tenía previsto tratar el proyecto de ley para frenar la liquidación del Teleférico. Allí fue uno de los trámites más incomprensibles.

El proyecto fue rápidamente aprobado en general, sin que el justicialista Froilán Pedroza atinara a argumentar a favor.

Sólo después de que se lo hiciera notar Vargas -que votó en contra- el legislador ensayó una defensa, aunque el proyecto ya estaba aprobado casi sin que se diera cuenta el resto de los legisladores.

Las idas y vueltas en la sesión ya habían comenzado con la consideración de los proyectos de declaración que los justicialistas querían aprobar para incluir en el presupuesto 2011 diversas obras para su departamento.

Pero el caos de la sesión se hizo patente cuando Manuel Luque, que la dirigía en ese momento, puso a consideración un proyecto de pedido de informes a la Auditoría General de la Provincia sobre las auditorías realizadas a la Cooperadoras Asistencias.

Después que Pedroza mandó a Vargas -que había presentado el proyecto- a leerlos en Internet, Luque puso a consideración de la Cámara el dictamen mayoritario que aconsejaba rechazar el informe: entonces los justicialistas no atinaron a levantar la mano, con lo que parecía que el proyecto de Vargas había sido aprobado.

Pero Luque se apresuró enseguida a dar por rechazado el proyecto de la radical.

Reaccionó entonces García y calificó la votación como un mamarracho. Y como los justicialistas insistían en que la votación había sido válida, Vargas amenazó con recurrir a la Justicia.

Sólo después de un cuarto intermedio, el bloque del PJ accedió a una reconsideración que, con votos nominales, finalmente rechazó el proyecto de informes pedido por Vargas y lo envió a una bicameral.

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