Hoy cumple 85 años; lleva siete en el cargo
ROMA.- Benedicto XVI cumple hoy 85 años y, el jueves, celebrará el séptimo aniversario de su elección como jefe de los casi 1200 millones de católicos que hay en el mundo.
"Recen por mí, para que el Señor me dé la fuerza para cumplir la misión que me ha confiado", pidió ayer el Papa a los fieles que saludaba en francés desde la ventana de su estudio del Palacio Apostólico.
La frase fue interpretada como una nueva desmentida del Santo Padre a los rumores de renuncia, que corren desde que Benedicto XVI, que ostenta naturales señales de debilidad física, dijo claramente que no tendría problemas en dar un paso al costado si fuera necesario.
"Si un papa se da cuenta con claridad de que ya no es física, psicológica o espiritualmente capaz de ejercer el cargo que se le ha confiado, entonces tiene el derecho y, en algunas circunstancias, también el deber, de dimitir", afirmó el Papa en Luz del mundo, el libro-entrevista del periodista alemán, Peter Seewald, de noviembre de 2010.
Benedicto XVI, el papa más anciano de los últimos 100 años (León XIII murió a los 93 en 1903 después de un reinado de 25 años), aparece más débil, aunque con un relativo buen estado de salud para sus 85 años. Por primera vez, utilizó un bastón en público el 23 de marzo al partir hacia México y Cuba, un viaje en el cual se notaron señales de cansancio, que fueron advertidas también en las celebraciones de la Semana Santa, en la que volvió a utilizar una plataforma móvil para desplazarse en el interior de la Basílica de San Pedro.
Elegido el 19 de abril de 2005 a los 78 años (20 más de los que los que tenía Karol Wojtyla al llegar al trono de Pedro), Joseph Ratzinger tiene los achaques normales de una persona de 85. Lo que más preocupa son sus problemas de corazón y es justamente por esto que le prohibieron la altura: ya no va de vacaciones a la montaña, sino que se queda en su residencia veraniega de Castel Gandolfo, en las afueras de Roma.
Recientemente, para evitar la altura, no viajó a Ciudad de México. Además, apenas ve por el ojo izquierdo y sufre un cincuenta por ciento de artrosis en la cadera derecha e hipertensión.
Pero, a diferencia de su antecesor, Juan Pablo II, que murió a los 84 años el 2 de abril de 2005, se cuida mucho: ha reducido drásticamente sus compromisos y número de audiencias. Y lleva una vida muy ordenada y metódica.
No por nada Benedicto XVI ya tiene planeado un viaje al Líbano en septiembre. Y cuando se reunió hace poco con Fidel Castro, le dijo: "Sí, soy anciano, pero todavía puedo cumplir con mi deber".
Su hermano mayor Georg, también sacerdote y que hoy celebrará con él su cumpleaños, dijo que lo único que quiere el Papa de regalo para su cumpleaños es "un poco de paz y tranquilidad, la bendición de Dios y salud"..



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