El Partido Nuevo denuncia ante la opinan pública una nueva persecución contra su presidente, Tato Romero Feris, esta vez, en un año prelectoral dice un comunicado del partido.
Sabido es que la presencia de Tato en las calles de nuestra ciudad y en las recorridas por el interior de la provincia, recibe amplias manifestaciones de apoyo, y es precisamente eso lo que se quiere evitar: la presencia del presidente del Panu en este año prelectoral y en el próximo, en el que se decidirá quien gobernará la provincia y los municipios durante 4 años.
No tiene explicación lógica y jurídica que la Resolución de una instancia judicial (el Tribunal Oral N°2), sea conocido por los medios sin antes haber sido notificadas las partes, como lo reconoce el mismo fiscal Gustavo Schmitt quien manifiesta no haber sido notificado, ni tampoco fueron los abogados defensores, ni el mismo Tato Romero Feris; trámite – la notificación – que debió ser previa a la difusión de una Resolución judicial.
Entonces la pregunta es: ¿quién filtró la información y con qué objetivo?
La Resolución judicial publicada, pero no notificada, fue dictada estando sin resolver cuestiones que son de previo y especial pronunciamiento, como es el caso de un recurso de casación no resuelto.
Todo esto demuestra que cuando se está hablando de candidaturas y apoyos políticos para 2013, existe apuro político para desacreditar al presidente del Panu, columna vertebral del proceso electoral en la provincia.
Hasta cuando, nos preguntamos, seguirá esta persecución. Ya pasaron mas de 15 años desde que Tato está siendo perseguido con un objetivo político, porque todas las fuerzas políticas de la provincia saben del apoyo que este tiene en el electorado, y todos recuerdan lo hecho en obras públicas, viviendas y sobre todo en materia social durante sus mandatos como gobernador e intendente de la ciudad.
Pasan los años y cada vez el apoyo ciudadano a Tato Romero Feris es mayor, por eso se trata de evitar su presencia activa en las calles y el interior, aunque fuera necesario para ello saltar instancias judiciales.
El fiscal Schmitt es u instrumento de esta persecución y proscripción, pero la gente, esté donde esté Tato, lo seguirá apoyando y no logrará su propósito de alejar a Tato de su pueblo.

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