D'Antonio mostró su preocupación por los conflictos.
Pero el futuro no parece alentador: ahora el paro de los estibadores promete extenderse. "El panorama es dantesco", describió D'Antonio sobre la situación del sector.
-Da la sensación de que los conflictos no pararán en el corto plazo. ¿Cree que será así?
-Lo lamentable de todo esto es que se sabía que iba a pasar, era previsible y no podemos estar dejando que pase. Creo que todo este tipo de situaciones son discutibles y tiene que primar la protección de la fuente de trabajo por sobre todas las cosas. Esto no significa la protección del empresario. Todos vivimos y todos comemos de esto. Entonces, poniendo como una cuestión máxima la protección de la fuente de trabajo y del empleo, todos tenemos que tratar de ver cómo encarar estas épocas de crisis que existen y van a seguir existiendo. Estamos en una situación global complicada y quitarle a uno lo que tiene el otro no significa una solución a ningún problema.
-¿Cómo define este momento?
-Es un momento donde todos tenemos que resignar algo, todos tenemos que aportar un pedazo. Creo que si todos dejamos un poquito la situación se puede descomprimir. Si todos queremos llevar lo que necesitamos para subsistir, no vamos a subsistir ninguno porque no alcanza.
-¿Cuál fue el daño que ocasionó el freno a las exportaciones?
-Por un lado hubo gastos generados por los redireccionamientos de los contenedores que habían sido cargados el jueves. Algunos tuvieron que volver a ser descargados y otros todavía están esperando en plazoleta que algún barco los vuelva a tomar. También todo se volvió a escanear. Esos cuarenta y pico de contenedores que fueron vueltos a la ciudad y reenviados generaron un gasto por contenedor que va a orillar entre los mil y diez mil dólares, dependiendo de la empresa. Del jueves en adelante, el tapón a las exportaciones por hipotética denuncia por narcotráfico que bloqueó cuatro días más significó que a algunas personas se le vencieran cartas de crédito que no saben si van a volver a negociar o no. También que a algunas personas le cayeran la prefinanciación de exportaciones, que son las líneas crediticias con las que se financian y que en la medida que no cobran no pueden volver a retomar. Para cada empresa es particular. Muchos perdimos los barcos y si a esto se le suma el seguir perdiendo posibilidades de cargar la mercadería que ya está vendida... Hay dificultades para vender pero si a eso le sumamos dificultades para cargar lo vendido, esto no tiene sentido.
- Se habló de la denuncia por narcotráfico y la readecuación del sistema "María".¿Tuvieron certezas de lo que pasó para que se cerraran las exportaciones?
-Ni una denuncia de narcotráfico amerita el procedimiento, ni la adecuación del sistema "María" está hecha hoy. Así que ninguna de las dos cosas justifican lo que pasó.
-¿Cómo resume el panorama del puerto en general?
- Desde los títulos existe un Consejo Municipal Pesquero que nunca funcionó. Existe voluntad y ya hablamos con el subsecretario de pesca, Miguel Bustamante. Pero desde el mes de enero sabíamos que iba a ser un año complejo. Todos sabían que iba a ser un invierno complicado. ¿Por qué dejar que pase si sabíamos? Me parece que es falta de inteligencia de todos nosotros. Pero el único capaz de juntar a todas las partes y a todos los actores es el Estado. Yo no voy a dejar de pensar como me conviene, ni lo va a dejar un sindicalista. Entonces quien tiene que mediar es el Estado: local, provincial, nacional o todos juntos. Me parece que no se dimensiona el problema.
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