Panella pide que los municipios se hagan cargo de la autopista

Panella pide que los municipios se hagan cargo de la autopista
La propuesta habla de un consorcio entre las comunas, la Provincia y trabajadores para administrar la autovía, que recorre 50 kilómetros
Sergio Panella, el diputado radical platense que desde hace tiempo viene trabajando sobre la temática de la Autopista Buenos Aires-La Plata, planteó una alternativa para el mejor manejo de la autovía en el que propone que los municipios se hagan cargo de la misma mediante la creación de un consorcio de municipios que la administre.

La autopista recorre un poco más de 50 kilómetros desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hasta La Plata, con injerencia en los municipios de Avellaneda, Quilmes, Berazategui, Ensenada y La Plata, además con su bifurcación por la Rotonda de Alpargatas roza con Florencio Varela, lo mismo que con el proyecto de ampliación hasta el puerto platense, donde empezaría a tallar el municipio de Berisso.

La propuesta de Panella habla de un consorcio encabezado por municipios, la Provincia y trabajadores, para administrar la Autopista, que actualmente se encuentra en manos del grupo español Coviares, a quien se ha denunciado en reiteradas oportunidades por el incumplimiento de obras prometidas para la traza, las más importantes la ampliación del tercer carril, la bajada de Villa Elisa, Las Flores y Ezpeleta, la extensión hasta Berisso, entre otras.

"La concesionaria de la Autopista Buenos Aires-La Plata no dio respuestas ni en cuanto a mantenimiento, ni en inversiones en obras, ni en seguridad para los usuarios, por eso es que pedimos que el Estado nacional le saque la concesión y sea un consorcio encabezado por municipios, la Provincia y trabajadores quienes la administren", plantea el legislador radical.

Del mismo modo, Panella destacó que "hay que darle un término a esto porque la Autopista es un peligro. Hay inseguridad por todos lados, no funcionan los servicios elementales para un tránsito seguro, aumentan los peajes y no invierten en obras complementarias, y cuestiones de ese nivel" y agregó: "si tenemos en cuenta que es una vía de comunicación utilizada a diario por miles y miles de personas, la administración de la actual empresa está poniendo en riesgo a todos los usuarios por no invertir adecuadamente".

Sobre la factibilidad de un quite de concesión, dijo: "fundamentos sobran y los vemos a diario, aunque es cuestión de voluntad política por parte del Estado nacional. Yo creo que un consorcio organizado por los municipios vinculados con el trayecto de la Autopista, la Provincia y los trabajadores es mucho más eficiente que el desastre actual".

Fin de la concesión

Otro de los diputados que viene poniendo el ojo sobre la Autopista es el hombre del PRO platense, Julio Garro, quien destacó "la capacidad de legisladores y concejales que apoyaron esta iniciativa. Primero porque tuvimos la capacidad de unirnos frente a un reclamo que afecta a la ciudadanía, reclamando juntos pese a los colores políticos".

"Si hay un sentido común creo que Coviares debería dejar la concesión porque no cumplía con las obligaciones que tenía: el tercer carril, la bajada en Villa Elisa, en Tolosa. La autopista se usa porque es vital para los platenses pero no está a la altura de las circunstancias. Hay un corredor entre Tolosa, Gonnet, City Bell y Villa Elisa que reclama porque todos los días tiene que tomar la autopista que es muy peligrosa por los parches que hay, donde el auto se mueve para todos lados".

"Es una queja permanente el caudal del tránsito y el estado deplorable en el que se encuentra", señala Garro en declaraciones periodísticas. Otros diputados que manifestaron su postura fueron Oscar Negrelli de la Coalición Cívica y Gonzalo Atanasof de UDESO, lo mismo que el ómbudsman provincial Carlos Bonicatto.

Pedido

Por su parte, desde el Comité Nacional del Usuario Vial (CONAVU) también se plantó en la protesta. El responsable de la entidad, Ricardo Lasc,a hizo un pedido a la presidenta Cristina Fernández para que suspenda la concesión por "faltas gravísimas" en el cumplimiento de diferentes aspectos del contrato.

"El corredor debe pasar a manos del Estado nacional, eliminando las cabinas de peaje existentes y financiando el mantenimiento respectivo y las nuevas obras que se necesiten a través de la reasignación de parte de los fondos viales que recauda el Estado nacional", destacan desde CONAVU.

Siguen sin bajar el valor del peaje

Por su parte, la empresa Coviares sigue cobrando las tarifas con aumentos a pesar de la resolución judicial del magistrado quilmeño Luis Armella, quien pidió retrotraer los precios a octubre de 2010. Los usuarios siguen comentando que en horario pico los valores del peaje de Hudson y Dock Sud llegan a 5 pesos, mientras que en el no pico a 3,50. Lo mismo pasa en los accesos y egresos, donde se está cobrando desde 2,50.

Desde la empresa argumentan que aún no recibieron la notificación judicial para bajar los precios de los peajes, aunque se especula con que ya ha preparado su apelación al fallo judicial dictaminado por el juez Armella, tras una medida presentada por el edil platense Gustavo Luzardo. De esta manera, se espera que la firma siga cobrando con los valores elevados hasta que se produzca la intimación formal por parte de la Justicia.

Vale destacar que en caso de incumplir la medida judicial, a la empresa le corresponderán multas económicas que generarían un fondo para las obras nunca realizadas, teniendo en cuenta que se debe presentar un plan detallado de ejecución de las obras de infraestructura y mantenimiento y que deje constancia que el inicio de las obras no puede exceder el plazo de 180 días corridos contados desde la fecha de la resolución del magistrado.

Además, queda pendiente la determinación sobre el amparo de los diputados provinciales Gonzalo Atanasof y Mauricio D'Alessandro, quienes consideraron el aumento "ilegítimo y arbitrario".

Coviares no se hace cargo de nada

En contrapartida de lo que se vive en el día a día, Coviares sostiene que ya lleva invertidos setecientos millones de dólares en obras que representan un 93 por ciento de la proyección inicial; si bien la empresa admite la existencia de trabajos pendientes por unos trescientos millones de dólares, alega que ese dinero "debería surgir de aumentos de tarifas y ampliación de plazos".

La concesionaria tiene el control de la autopista hasta el 30 de junio de 2017 y a pesar de que varias veces se amenazó con la quita de concesión esto nunca ocurrió y -a pesar de los incumplimientos- su contrato fue renovado.

La autovía inaugurada en 1995 llegó primero a Quilmes y para fines de ese año se extendió hasta la zona de Gutiérrez-Alpargatas en el empalme con la Ruta 2. Hasta La Plata llegó recién en 2002, fecha en la cual debería haber existido ya el tercer carril hasta por lo menos Quilmes y proyectado ya hasta Alpargatas… Son preguntas sin respuestas de Coviares.

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