Panaderos reclamaron por venta ilegal de pan

Desde la Federación Industrial Panaderil se reunieron con el titular de Inspección General, Eduardo Bruzetta y hubo compromiso para trabajar en conjunto a fin de erradicar la falta de aplicación de normas de fabricación
Los panaderos de la provincia de Buenos Aires continúan expresando su preocupación por la venta clandestina de panificados. Es por eso que el lunes mantuvieron una reunión con el director de Inspección General, Eduardo Bruzetta, a quien le solicitaron profundizar los operativos.

Los comerciantes deben cumplir con una serie de normativas referentes a la seguridad, la higiene y la materia para la fabricación de los panificados, algo que desde la Federación alertaron que no se cumple en un 60 por ciento de comercios en la Provincia.

En diálogo con El Atlántico, el titular de Inspección General recordó que el Municipio realiza desde hace un tiempo controles que consisten en la observación y cruzamiento de datos que determinan distintos aspectos sobre el permiso de habilitación, los materiales que utiliza la panadería para producir el pan y el registro del personal entre otras cosas.

A partir de ahora, el ente municipal y el sector de bromatología trabajarán junto con la Federación Industrial Panaderil y las direcciones de Transporte y Tránsito y realizarán controles no sólo en los inmuebles sino también en los vehículos que se dedican a repartir los panificados.

“También esperamos contar con la colaboración de los comerciales para trabajar en lo que hace a la protección de la salud de los clientes y los empleados y para que se respeten las normas establecidas para la producción”, señaló Bruzetta.

La entidad que nuclea a los panaderos explicó el peligro de la elaboración ilegal para la cual se utilizan “productos prohibidos”. “Queremos hacer comprender a los funcionarios de turno que lamentablemente la mayoría de los productores se lleva las normas por delante y no se cumple con lo establecido”, advirtieron días atrás los representantes de la Federación en diálogo con este medio.

En este sentido, la Federación s colaborará con los operativos y de acuerdo a lo expresado por el director de Inspección General, aportará más datos para profundizar los trabajos, como por ejemplo dónde se sospecha de producción ilegal, para controlarlo y continuar con las acciones que requiera, qué comercios presentan irregularidades en cuanto a la habilitación, qué materia utilizan para producir los panificados y el estado de los trabajadores de los distintos comercios, entre otras cosas.

Por otro lado, Bruzetta explicó que el reparto del pan se realiza durante las primeras horas de la mañana, un horario donde la presencia de agentes municipales es escasa. Sin embargo remarcó que esto no afecta el compromiso del Municipio para realizar los controles correspondientes.

Tras este encuentro que mantuvo con los integrantes de la Federación provincial de panaderos, el titular de Inspección General remarcó que se continuará con los controles que ya se venían realizando a partir de los cuales ya hubo clausuras de panaderías por no presentar los papeles de la habilitación en regla. La última clausura, según indicó Bruzetta fue el mes pasado.

“La idea no es cerrar comercios, no hacemos una persecución, sino que desde Inspección General se trata de que los comerciantes se pongan al día con las habilitaciones”, resaltó el funcionario.

Si bien el comercio que presente irregularidades será clausurado por unos días, desde la Municipalidad se le indica al propietario cómo deben hacer para obtener la habilitación para que puedan continuar con la venta de los productos.

El objetivo de estos controles es “preservar la salud, que es lo más importante”. “No solo la salud de los consumidores sino también de los empleados de los comercios. Y cuidando la salud, también se cuida el trabajo”, remarcó.

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