La Pampa: remesas por $5.000.000 diarios

Los fondos de las empresas no pampeanas enviados a sus casas matrices llegaron a 931 millones de pesos durante el primer semestre. La suma de un año equivale a casi un tercio del presupuesto provincial.
A un promedio de 5.000.000 de pesos diarios llegan los giros de remesas, por ganancias y utilidades netas, de empresas de jurisdicción no pampeana hacia sus casas matrices en otras provincias o en el exterior. Ese grupo incluye firmas de telefonía fija y móvil, gas, cable, bancos, hipermercados, petroleras, casino, casas de electrodomésticos, micros, correos, constructoras, empresas franquiciadas, seguros y dos de las más grandes multinacionales de los granos.

A su vez, por el pago de ingresos brutos (Régimen del Convenio Multilateral) y del gravamen a los sellos (financiaciones con tarjeta de crédito) se fugan 1.800 millones de pesos anuales, casi un tercio del presupuesto pampeano. En el primer semestre de 2012 los envíos totalizaron 931 millones.

De acuerdo a datos obtenidos en la Comisión Arbitral del Convenio Multilateral (Comarb), las firmas de otras jurisdicciones son responsables del 70 por ciento de la generación de divisas que salieron de las provincias en el primer semestre del presente año. Por tanto, puede afirmarse que sólo desde La Pampa, esas compañías giraron un récord de 5.000.000 de pesos diarios a sus casas centrales. Esta suma es equivalente a casi un tercio del presupuesto provincial, que llega a 6.281 millones de pesos.

La realidad indica que son dineros genuinos de los pampeanos que salen como remesas de utilidades netas empresarias y se fugan a otros destinos. Lo que no existe es un estudio sobre el impacto de las transferencias de fondos (utilidades, dividendos y beneficios) y menos aún cuando las firmas son monopólicas u oligopólicas.

Convenio Multilateral y Sellos.

En La Pampa los ingresos brutos son un gravamen cuya percepción y fiscalización se encuentra a cargo de la Dirección General de Rentas. Su determinación es sencilla (un porcentaje sobre la facturación total) siempre que el contribuyente desarrolle su actividad en una sola jurisdicción. Cuando la actividad se ejerce en más de una provincia, o cuando sus casas matrices están fuera, pero actúen comercialmente en ella, y para evitar pagar varias veces el tributo en las distintas jurisdicciones, se desdobla el impuesto.

Así, se permite distribuir las ventas que realizan los contribuyentes entre los estados provinciales en los que desarrolla su actividad, para luego pagar ingresos brutos en cada uno de ellos en función al monto de ventas.

Ese acuerdo es el Convenio Multilateral, por el cual es posible saber cuánto facturan estas grandes empresas en La Pampa y cuánto dinero generado aquí es remitido como remesas de utilidades a sus casas matrices.

También el impuesto a los sellos permite mensurar los dineros que salen a través de las financiaciones. Si bien hay alícuotas diferentes para cada actividad, cuando se aplica a las tarjetas de crédito para posdatar ventas a través del dinero plástico, es posible informarse también del dinero que sale fronteras afuera cuando le es aplicado a firmas cuyo origen no es pampeano.

La alícuota general de sellos por créditos o financiaciones a través de plásticos de crédito paga el 2,4 por ciento al año. En cambio el Convenio Multilateral (controlado por una comisión plenaria que comprende a Córdoba, La Pampa, Santa Fe y Entre Ríos), funciona como la gabela a los ingresos brutos local, con una alícuota general promedio del 2,5 por ciento.

Las firmas enunciadas oblan porcentajes muy bajos. Todos los contribuyentes cuya actividad con mayores ingresos se encuadra en el régimen general del Convenio Multilateral tienen como alícuota el 0,8 por ciento. Hay regímenes especiales como la construcción que abona el 0,1, transportes 0,5, profesiones liberales 0,7, comisionistas e intermediarios 0,01, y producción primaria e industrias el 0,25 sobre el total de ventas declaradas.

Envíos sin control.

Sin dudas, las firmas de capitales no pampeanos que operan en el área comercial y de servicios en la provincia son de un porte tal que difícilmente sea posible saber cuál es su facturación, más allá de que esos dos gravámenes -ingresos brutos por Convenio Multilateral y sellos por financiación del dinero plástico- sean una buena medida para saber el flujo de remesas.

Las cifras de dinero que pagan las grandes empresas que trabajan en La Pampa, pero que tienen sus casas matrices en Buenos Aires, Córdoba o Santa Cruz, involucran al casino, supermercados, bancos, telefonía básica y celulares, cable, correos, combustibles, electrodomésticos, financieras, empresas informáticas, etc.

También utilizan este mecanismo de pago quienes tienen el sistema de franquicias, es decir que se apropian pagando un respectivo canon, de un nombre de fantasía reconocida o simplemente de una marca. Los números son sorprendentes: 980 millones de pesos en medio año de transferencias como base imponible para los pagos de las gabelas del Convenio Multilateral y el impuesto a los sellos.

En otras palabras, salen del circuito comercial pampeano, según el Código Único de Actividades del Convenio Multilateral (CUACM) los cinco millones de pesos diarios, que ingresan como ganancias empresarias a firmas que realizan la totalidad de la inversión fuera de la región donde extraen sus dineros, dejando en ésta únicamente plata para salarios, algo de algunos impuestos locales y tasas municipales.

Las cifras refieren a lo fiscalmente aceptado, es decir a lo computado impositivamente, no figurando el mercado negro (marcas falsificadas) ni otras actividades fuera de la ley, que de acuerdo a la media mundial son el doble de las del circuito económico legal.

Lo concreto es que la facturación total de las empresas no pampeanas alcanza a casi un tercio del presupuesto provincial. Mientras el Gobierno nacional, del mismo signo político del pampeano, les ha prohibido a las empresas y a los bancos distribuir dividendos para evitar la fuga de fondos, en La Pampa al parecer no han acusado recibo y poco y nada se hace.

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