Pampa Energía le entabló una demanda a la Provincia al entender que se le había impedido ejercer su derecho a entregar en tiempo y forma la documentación de la empresa Ingentis, que tenía en su poder al cesar la sociedad que la unía con Petrominera.
Para completar este pantallazo rápido sobre este primer tramo del complicado asunto, hay que precisar que Pampa entabló un juicio de consignación contra la nueva Ingentis estatal, ante la negativa de esta última a recibir las famosísimas 20 cajas que hoy reclama con singular vehemencia, mediante la acción de un grupo de sus directores, telecomandados por "Sherlock" Montoya y "Watson" Meza Evans, quienes al parecer ignoran el proceso judicial mediante el cual Pampa trata, hasta ahora infructuosamente, de devolverle a su ex-socia la documentación de Ingentis que aún se hallaba en su poder al momento de su retiro del emprendimiento.
Por si esas complicaciones no bastaran, el Estado Provincial enfrenta otras, pero estas cuestan dinero. Mucho dinero. Es que, en algún puerto de los Estados Unidos, se encuentra consignada una turbina propiedad de Ingentis, cuya estadía cuesta más de 50 mil dólares mensuales. Mientras esto sucede en la patria de Barack Obama, las cosas no están mejor en el puerto de Comodoro Rivadavia.
Allí permanecen desde hace meses, en un depósito de la Zona Franca, insumos que también pertenecen a Ingentis. La deuda por este concepto, sostienen versiones muy precisas, suma ya más de medio millón de pesos, que serán argentinos pero son muchos y continúan sumando.
Por eso, el escandalete del lunes pasado en la escribanía trelewense es el más pintoresco que protagonizan los funcionarios, pero no es ni remotamente el más importante.
Aunque Ingentis siempre fue material para el asombro, parece que la saga está lejos de haberse agotado.

Comentá la nota