La faena de vacunos en los frigoríficos de La Pampa durante el año pasado cayó el 65,5 por ciento, lo que muestra la crisis de esa industria, hoy acuciada por despidos y cesantías.
Así surge del último boletín de la Dirección Provincial de Estadísticas y Censos, el número 26 correspondiente al segundo trimestre de 2011. Allí se indica que en el primer semestre de ese año se faenaron en los frigoríficos pampeanos 55.290 cabezas de ganado vacuno, mientras que en igual período de 2010 se habían sacrificado 160.412 cabezas. La comparativa con los caprinos, aunque en volumen es muy inferior: mientras en el primer semestre de 2011 se faenaron 346 cabezas, en igual período del año anterior fueron 2.165 cabezas.
La caída de la faena en frigoríficos se hace más evidente si hacemos un comparativo con los períodos anteriores. En el primer semestre de 2009 se habían sacrificado 191.948 vacunos, en 2008 fueron 156.459; en 2007 fueron 178.232; en 2006 146.675 -la cifra menor de las analizadas-; y en 2005 fueron 176.518.
La industria frigorífica en La Pampa ha sufrido los vaivenes del comercio vacuno. Por un lado, las restricciones y cupos de ventas al exterior, por otro la merma de ganado por las sequías de los últimos años. En su momento, durante el gobierno de Verna, se intentó activar ese sector productivo. De hecho, se creó una planta para el faenado de caprinos en Santa Isabel, se comenzó a levantar otro en Bernasconi que no se puso en funcionamiento y hasta una empresa privada se instaló en Speluzzi.
Según especialistas, la decisión de los productores de no remitir animales para su faena durante el primer semestre del 2011 estuvo dada por la retención obligada de vientres que hicieron los productores ganaderos para recomponer sus rodeos.
Pero los tiempos no han sido buenos para esta industria y a pesar de las cuotas entregadas por el gobierno nacional a determinadas plantas, esto repercutió en el cierre de empresas y en la cesantía y hasta despedido de trabajadores.
El último conflicto del sector ocurrió la semana pasada con el frigorífico Carnes Pampeanas que había paralizado su faena el 15 de diciembre del año pasado. En los últimos meses de febrero sus operarios dejaron de cobrar sus haberes. Tuvo que intervenir Trabajo de provincia y conseguir un acuerdo en el que continúan en sus puestos pero no cobrando sus sueldos anteriores. Durante los meses anteriores ya había habido conflictos con los trabajadores en Uriburu y en 2011 hubo despidos y el cierre de Pampa Natural en Speluzzi.
Sin embargo, hay también apuestas a la producción. Hace sólo días se informó que se estaba construyendo otra planta en Uriburu. Allí se faenarán animales vacunos, aunque también se estudia la posibilidad de incorporar porcinos y lanares, todo para consumo interno en La Pampa.

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