El PAMI, en crisis por oscuros manejos políticos

Afirman que se agotó un fondo anticíclico de US$ 1.000 millones que se diseñó para hacer frente al pago de prestaciones. La compra de clínicas en la región y los vínculos estrechos de la obra social con Hebe de Bonafini.
Las arcas del Pami, la obra social de jubilados y pensionados, se están agotando y ya afecta la calidad de las prestaciones, situación que sería una consecuencia directa de los oscuros manejos que se vendrían registrando dentro de la institución.

Existirían varios indicios que mostrarían que con los recursos del PAMI se estarían financiando distintas agrupaciones ultrakirchneristas (ver aparte), entre las que se encontraría la estructura que encabeza Hebe de Bonafini, titular de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, cuyo médico personal compró a fines de 2011 el Sanatorio Argentino de Berisso y ejerce la dirección en otro sanatorio, ubicado en Ensenada, al que rebautizó como Clínica de la Comunidad.

Tal como lo informó este medio el pasado 29 de mayo, distintos profesionales médicos consultados aseguran haber escuchado a De Rosa decir que utilizaría o tendría acceso a fondos obtenidos por la Fundación. La revelación está generando un escándalo nacional, y ayer la investigación fue retomada por el bisemanario Perfil.

En diálogo con Hoy, la diputada nacional Graciela Ocaña, que estuvo al frente de la obra social de los jubilados hasta el año 2006, afirmó que cuando dejó su cargo, el PAMI contaba con un fondo anticíclico para evitar que se cortaran las prestaciones durante épocas de crisis como la actual, que se agotó por el accionar kirchnerista. “Cuando yo dejé el PAMI, había mil millones de dólares (aproximadamente 6 mil millones de pesos, tomando como referencia el dólar paralelo), que ya no están. El Estado se financió indebidamente con estos recursos, y por eso en la actualidad se está teniendo muchos problemas con las prestaciones”, dijo Ocaña (ver aparte).

Agregó: “Durante mi gestión, se había establecido una ayuda económica de 45 pesos, que en aquel momento representaba el 8% del haber mínimo, para los jubilados que sólo tenían ese ingreso. Pero ese monto no se actualizó nunca, ni siquiera con la inflación del INDEC, por lo que la cifra que reciben actualmente es irrisoria”.

Según pudo saber este diario, la ayuda de 45 pesos es cobrada por un millón de jubilados y pensionados, pero las personas que se jubilaron a partir de 2009 lo dejaron de percibir. La excusa que dan las autoridades es que, con el seudo régimen de movilidad jubilatoria, esa ayuda no es necesaria. La realidad indica todo lo contrario: el 75% de los jubilados cobra la mínima, que asciende a poco más de 1.600 pesos, que ni siquiera alcanza para pagar el alquiler de un departamento de un ambiente en el casco urbano platense.

Para Ocaña, “se está volviendo a la época menemista del PAMI”, y concluyó: “Y si encima ahora se están usando los recursos de la obra social para comprar clínicas privadas, eso sería realmente lamentable”.

En ese contexto, según pudo saber este diario, existiría un fuerte vínculo entre Bonafini y la actual titular de la regional del PAMI de La Plata, Araceli Mastellone. Ambas conformaron un grupo político para promover la reelección de la Presidenta, denominado Las Cristinas, en el año 2010, momento en que Bonafini declaró: “Este proyecto es un parto múltiple, y nuestra partera es la Presidenta”. Hay sospechas de que recursos del PAMI estarían financiando la estructura de Bonafini, en un esquema muy parecido al que tejió el parricida Sergio Schoklender con la misión Sueños Compartidos y con los más de 700 millones de pesos que de forma discrecional otorgó el Ministerio de Planificación Federal a ese proyecto.

Mastellone sería pareja de Raúl Isidro Lezcano, un dirigente de Quebracho (grupo extremista al que muchos ligan con los servicios de inteligencia) que estuvo preso acusado de haber atacado un local partidario de Capital Federal en el año 2007. Casualmente, Juan Manuel de Rosa, el médico de Bonafini, también es dirigente de Quebracho.

De Rosa nunca respondió las consultas realizadas por este diario, y optó por enviar mensajes cuasi intimidantes a través de las redes sociales. Por ejemplo, afirmó: “Responderemos a la infamia con actitud genuinamente revolucionaria”. Eso no fue todo, ya que también reveló que, a fines de este mes, en la Clínica de la Comunidad se inaugurará un departamento de alta complejidad cardiovascular. “Estarán presentes Hebe, Mario, Araceli y Gabriel”. Hizo referencia así a Bonafini y a Mastellone, como así también al intendente de Ensenada, el ultrakirchnerista Mario Secco, y al vicegobernador Gabriel Mariotto, otro ultra K que responde al pie de la letra las órdenes que bajan desde la Casa Rosada.

“Pensamos en invitar a Scioli, pero evaluamos que CFK (Cristina Kirchner) dejaría de enviar los fondos que tanto necesitamos y decidimos bajarlo”, concluyó De Rosa.

El clientelismo político al extremo en la obra social de jubilados

“Están usando la estructura del PAMI para hacer clientelismo y campaña electoral permanente”, suelen decir muchos empleados de carrera, indignados por el presente de la obra social. Y señalan al titular de esta institución, Luciano Di Cesare, como el máximo responsable. En La Plata, la responsable de la obra social es Araceli Mastellone.

Di Cesare, al poco tiempo de asumir como titular de la obra social, fundó la corriente kirchnerista Martín Güemes, utilizando varias regionales del PAMI como si fuesen locales partidarios. Una consecuencia de estos manejos es el exorbitante incremento en la plata de personal de la obra social. Según distintas fuentes consultadas por este diario, en los últimos años habría aumentado un 40%, lo que representa unas 5 mil personas, que en su mayoría serían militantes rentados y/o contratos para financiar grupos políticos que reportan a la Casa Rosada.

Di Cesare es considerado un pingüino puro, al ser oriundo de Santa Cruz. Los propios kirchneristas, además, le atribuyen ser el autor de un proyecto que contempla un nuevo régimen por el cual el Estado se apropiaría del fondo de la Administración de Programas Especiales (APE), que se utiliza para financiar las prestaciones más costosas (intervenciones complejas, tratamientos de larga duración, etc.). En otras palabras, busca quedarse con los fondos de las obras sociales, que se recaudan a partir de los aportes que realizan los trabajadores.

La versión del PAMI

Con el objetivo de consultarla sobre sus vínculos con Bonafini, este diario intentó comunicarse con la titular del PAMI La Plata, Araceli Mastellone. Sólo respondieron voceros de la institución, en la sede central de Capital Federal. “No la podemos ubicar”, se excusaron.

Ante las denuncias de Ocaña, afirmaron que “el fondo anticíclico sigue existiendo”, pero no pudieron precisar cuánto dinero representa. También se refirieron a las versiones sobre la aparente ausencia de auditorías en las dos clínicas regenteadas por De Rosa. “Las clínicas de De Rosa tienen entre 2.000 y 3.000 cápitas, y son auditadas al igual que el resto de los sanatorios”, afirmaron. Pero luego reconocieron que no tenían información referida a las fechas exactas en que, supuestamente, se realizaron dichas auditorías.

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