Palpitar comunal: La pelea por imponer la agenda

Palpitar comunal: La pelea por imponer la agenda
El termómetro político local una vez más estuvo signado por los designios lunghistas y algunos arrebatos de la oposición que, sobre la base de demostrar vínculos directos con el poder central pretende imponerse en una agenda mediática tibia, sino anodina.
El acto político partidario en el comité de calle Mitre representó para el radicalismo más que una remembranza por aquel histórico triunfo de hace siete años, una reafirmación del liderazgo lunghista, que a pesar de algunas intentonas intestinas por convencerlo de que es tiempo de recambio, ni él ni sus colaboradores está dispuesto a aceptar.

A estas alturas, Lunghi debiera preguntarse cuán de cierto o convencido está en aquello que sostiene que es un defensor de la alternancia. Poco y nada hizo para fortalecer esa idea. Todo lo contrario. Como hace siete años, están convencidos (tal vez tenga más que ver con la comodidad de quienes lo rodean) en instalar que sigue siendo el hombre que hace falta, tal rezaba su eslogan de campaña.

Con algo de mística a inyectar en los meses próximos a las urnas, más la propia inercia de la gestión, alcanza y sobra para rumbearse al 2011 con las chances intactas frente a un electorado serrano.

ENFRENTE

Enfrente, todo es esfuerzo por quebrar la agenda oficial con algunos arrebatos de la mano del poder central. Así, concejales con aspiraciones a algo más se posicionarán en temas con gestiones ante los referentes provinciales y nacionales.

Se ha dicho, de aquella oposición belicosa encarnada por Carlos Mansilla y Corina Alexander (por citar sus caras más visibles), se pasó a una postura laxa, casi inofensiva. La pretensión es cambiar la idea instalada de obstruccionistas por una presunta “madurez” que busca ser alternativa de poder, bajo las mieles del centralismo kirchnerista.

Así se los vio a Néstor Auza intercediendo de la mano de Bossio por Metalúrgica Tandil. También Tony Ferrer y Adriana Calvar hicieron lo suyo para traer equipamiento que acelerará la documentación del registro de las personas.

ソAlcanza?, pareciera hasta aquí que al radicalismo sí. Al justicialismo no.

Lunghi seguirá con inauguraciones varias, con recursos propios como ajenos (si por ajeno se considera lo que derrama Provincia y Nación). Incluso aceptando por lo bajo pero sin sonrojarse sus debilidades y anunciando una bloquera que ayudará a paliar un segmento de lo que representa el grave flagelo del déficit habitacional.

Debilidad habida cuenta que el anuncio no es otra cosa que lo que otro gobierno radical, allá por la década del 80 también había realizado de la mano de Reynoso.

El justicialismo, en tanto, preferirá mostrarse con quienes hasta hoy tienen la llave de los recursos, como si esas intervenciones alcanzaran para equiparar fuerzas e instalarse a fuerza de fotos.

En definitiva, se escuchará al radicalismo despotricar más que nunca por la falta de federalismo y autonomía, jugando como nunca sin rodeos por su partido en el ámbito nacional y provincial. La oposición, por su lado, ostenta precisamente sobre lo que el lunghismo reniega. Desespera por encuentros, actos, ceremonias, que florean aquel centralismo, haciendo el juego a los intereses más allá de las fronteras serranas. Apostando más al proyecto nacional que el local.

Comentá la nota