Pakistán convocó ayer al embajador británico en Islamabad, Adam Thomson, para explicar las declaraciones del premier David Cameron, que sugirió una complicidad entre Islamabad y grupos terroristas.
El primer ministro paquistaní Shah Mahmoo Qureshi le dijo al embajador Thomson “que el terrorismo es un asunto global y tiene que ser enfrentado por todos los países en un espíritu de cooperación, en lugar de poner todo el peso en un solo país”.
Cameron reconoció que Pakistán ha tomado medidas para detener a las organizaciones terroristas, pero dijo que “necesitará tomar más pasos”.
Funcionarios paquistaníes se enfurecieron.
Wajid Shamsul Hasan, embajador en Londres, dijo que esas declaraciones eran “una reacción inmadura de un político inmaduro”. Pero el presidente paquistaní Asif Ali Zardari descartó los llamados que le hicieron en el país para que suspendiera la visita que tiene prevista a Gran Bretaña esta semana.

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