Que pague el que sigue…

Que pague el que sigue…
Pese a habérsele vencido en pasado mes de abril el contrato de alquiler, la Comuna no desocupó el inmueble ubicado en San Martín 2927, donde funcionaba la dependencia de Defensa del Consumidor e Intereses de Contribuyente de Mar del Plata.
El Ejecutivo local mantiene una deuda de seis meses y las instalaciones habrían quedado gravemente deterioradas. Los titulares de la propiedad ya iniciaron juicio de desalojo y por “daños y perjuicios” contra el estado municipal. Se acentúa la desidia del intendente Pulti en sus últimos meses de gobierno.

Las familias Iglesias- Llera, son propietarias del local situado en la calle San Martín 2927/37 de Mar del Plata. Oportunamente celebraron un contrato de locación con la Municipalidad del Partido de General Pueyrredon, la que destinó el inmueble a las Oficinas de Defensa del Consumidor y cuyo vencimiento se produjo con fecha 15 de septiembre de 2008.

Llegado el vencimiento del plazo contractual, la Municipalidad se mantuvo ocupando el inmueble y pagó el canon locativo hasta el 31 de Diciembre de 2008, plazo pactado en que la Municipalidad debió desocupar el inmueble. No lo hizo.

Las propietarias mantuvieron infinidad de reuniones tendientes a lograr la restitución del local, así como el cobro de los perjuicios que le causaba la indebida ocupación. La Municipalidad ni desocupó ni pagó.

Ante la mora municipal y el incumplimiento se iniciaron dos procesos judiciales, que tramitaron ante el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial Nº 11 de este Departamento Judicial de Mar del Plata, caratulados ““Martin, María Luisa y ot. c/ Municipalidad de General s/ Desalojo” y “Martin, María Luisa y ot. c/ Municipalidad de General Pueyrredon s/ Daños y Perjuicios” .

Es recién que el 15 mes de septiembre del año 2010 (más de un año después de iniciados los reclamos judiciales), que se arribó a un acuerdo entre las partes. El acuerdo fijaba un nuevo canon locativo y una prórroga del plazo para desocupar, el que se extendió así hasta el 30 de abril de 2011.

Llegada esta fecha, nuevamente la Municipalidad ni desocupó ni abonó los daños y perjuicios que la indebida ocupación causa a las propietarias. Intimada a cumplir con ambas obligaciones mediante carta documento, el silencio del gobierno de Pulti fue la contestación a la misma. O sea, un comportamiento similar al exhibido con anterioridad y al que se hiciera referencia.

La consecuencia de esto es que, al no responder a los requerimientos y reclamaciones extrajudiciales, nuevamente las propietarios promovieron dos acciones judiciales contra la Municipalidad y ante el mismo Juzgado Nº 11 antes citado. Sus datos, extraídos de la Mesa de Entradas Virtual de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires son: “Balsa Celia y otro/aC/Municipalidad de General Pueyrredon s/Daños y Perjuicios Resp. Contractual estado” y Balsa Celia y otro/aC/Municipalidad de General Pueyrredon s/Desalojo (excepto por falta de pago)”.

Los letrados representantes de la Municipalidad demandada, habrían tomado contacto con los abogados de las propietarias, comprometiendo el cumplimiento de las obligaciones de su representada, pero hasta el momento lo cierto es que nada se ha concretado y los incumplimientos municipales continúan. Por ende, los procesos judiciales en su contra.

La Municipalidad ya habría efectuado algunas tareas de traslado de muebles, aparentando una posible restitución de la tenencia, pero hasta el momento, ello no se ha concretado.

El local, cuya desocupación la Comuna no concreta, se encontraría muy deteriorado, exhibiendo un pésimo estado de conservación, producto de la negligencia de los encargados de su mantenimiento. Una muestra más que exhibe a la actual administración municipal como incumplidora de las obligaciones que compromete respecto de los contribuyentes, provocando al erario público un gasto superfluo generado en las acciones judiciales promovidas, así como en los daños y perjuicios que el incumplimiento genera a las propietarias.

Y estos incumplimientos con las obligaciones que la normativa impone a los funcionarios de Acción Marplatense, se reflejan además en áreas como Tránsito, Construcciones, Higiene, Ruidos molestos, entre otros, por la falta de recursos propios y la incidencia elevadísima del gasto de personal sobre el presupuesto. Con esta desidia, el intendente Pulti transita sus últimos meses de gobierno.

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