Sólo el 50% paga las cuotas de las viviendas sociales

Según datos aportados por el presidente del Instituto Provincial Autárquico de la Vivienda (IPAV), Roberto Vassia, sólo la mitad de los adjudicatarios de casas sociales pagan la cuota mensual, que en los últimos barrios entregados fue fijado en 98 pesos por mes. Vassia fue uno de los integrantes de la comitiva oficial que el martes a la tarde arribó a General Pico para entregar 360 viviendas construidas con fondos federales y emplazadas en la zona norte.
Tras la ceremonia y entregas de llaves, el funcionario fue consultado por LA ARENA sobre el cumplimiento de los beneficiarios en el pago de las cuotas. Vassia indicó que el porcentaje total de cobro "rondaba el 50 por ciento".

Por su parte, el gobernador Oscar Mario Jorge, minutos antes había señalado que no recordaba con exactitud el índice de cumplimiento de los adjudicatarios y aseguró que muchas familias no pueden ni siquiera pagar los 98 pesos por mes.

Se estima que en La Pampa hay unas 24 mil viviendas construidas a través del IPAV, en sus diferentes planes y programas sociales. Las cuotas van desde los 20 pesos hasta los 98 pesos, según el plan por el cual fueron construidas las casas.

Durante los discursos oficiales de los funcionarios, como de los beneficiarios, se reitera siempre el pedido de cumplir con la obligación mensual. El gobernador Jorge recordó en su última intervención en General Pico "la función social de la vivienda" y su importancia como espacio generador del hogar y la familia.

De sus palabras se desprende que el compromiso de las cuotas es una responsabilidad que deben asumir los beneficiarios y cuyo costo parece simbólico. Si el conjunto de los 360 nuevos adjudicatarios pagara su cuota, la recaudación alcanzaría los 35 mil pesos mensuales. Una cifra que alcanzaría para pagar cinco sueldos del IPAV y muy lejana para poder construir una vivienda como las que se entregaron.

A jóvenes.

Al igual que en los anteriores inauguraciones de barrios realizadas en Pico, sobresalió la cantidad de parejas jóvenes con hijos que accedieron a la casa propia. La avidez por mudarse se pudo ver durante el acto oficial: alrededor del nuevo barrio camiones, carros y camionetas estaban estacionadas con muebles a la espera de ser descargados por las distintas familias y tomar posesión de los flamantes inmuebles.

También se multiplicaron los pedidos para conexión de energía eléctrica, agua y luz. Los usuarios hicieron largas colas para solicitar los servicios y obtener una rápida conexión.

La zona norte de la ciudad, más allá de la circunvalación, es ahora un núcleo urbano propio hasta donde fue necesario llevar los servicios públicos y el transporte urbano de pasajeros. El sector llegará a totalizar 1.000 viviendas sociales, con una población que rondará las 4 mil personas.

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