El conflicto institucional que el Instituto Bernardino Rivadavia arrastra desde hace tiempo, por un cruce de acusaciones sobre supuestas irregularidades, provocó ayer la reacción de un grupo de padres que se concentró frente al edificio para pedir explicaciones y exigir una solución, ante el temor de que sus hijos pierdan el año lectivo.
En consecuencia, ayer el apoderado legal del colegio, Héctor Llugdar, intentó tomar posesión en el instituto, pero tuvo que retirarse ante la presunta negativa de Gálvez.
Ayer, los padres reunidos frente al colegio pidieron explicaciones a los docentes que están repartidos en dos bandos: uno que apoya al rector y pide que no se levante la intervención del colegio; y otro que pide que se revea la situación tanto de Gálvez como de la comisión cuestionada por supuesta defraudación.
“Estamos preocupados porque nuestros hijos pueden perder el año y vemos que en el colegio hay un claro enfrentamiento entre los profesores, en el cual los chicos quedan en el medio”, dijo molesta una de las madres.
Por otra parte, los docentes afirmaron que “en ningún momento el colegio estuvo tomado ni se incurrió en rebeldía”, tal como se había comentado.
Mientras tanto, los padres expresaron: “Queremos que cada una de las partes enfrentadas nos informen qué es lo que está pasando en el colegio, porque cada sector dice una cosa, se acusa mutuamente y nosotros no sabemos a quién creer. Por eso hemos convocado para el miércoles a las tres de la tarde a una reunión con todos los padres y con los dos grupos de docentes”.
“Los padres no estamos en favor ni en contra de ninguna de las partes. Lo único que queremos es que solucionen la situación, porque algunos ya están pensando en sacar los chicos del colegio y al año buscarán otro lugar a donde los van a mandar”, advirtió una de las madres.
Mientras tanto, la situación del rector sigue sin definirse ante el posible retorno de la comisión directiva.
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