Se trata de Ricardo y Darío Vergara, padre e hijo y oriundos de Tinogasta,a quienes la Cámara Penal Nº 2 , los juzga desde este lunes por 13 hechos de fraude en perjuicio de la administración pública y falsificación de documentos públicos. Aunque ambos negaron los hechos y cargaron culpas sobre otras personas, entre ellas la administradora del hospital San Juan Bautista de Tinogasta y la hija de esta.
En tanto, aseguró que era común que muchas veces él mismo tuviera que firmar los vales cuando faltaba la rúbrica de la contadora. Incluso, mencionó que los vales eran canjeados por dinero para poder comprar repuestos o aceite para las ambulancias.
Por su parte, su hijo, Dario Vergara quien fue el primer denunciado por el fraude, señaló que el playero de la estación de servicio fue quien lo implicó porque habían tenido una pelea como consecuencia del interés que él demostraba por su hermana.
En tanto, el director asistencial del mismo centro médico, un profesional de apellido Pedranti, explicó que existía una caja chica con la que se compraba otros insumos necesarios para el nosocomio, incluido el aceite o repuestos para vehículos.
Reconoció que sólo podían firmar vales la administradora, el director, él mismo y la asistente de la administradora.
El hecho se descubrió en 2007. Durante la investigación se descubrieron más de 52 vales apócrifos que sumarían más de 6.700 pesos. Los vales, además de no tener el sello original, tenían firmas falsificadas. El debate continuará hoya partir de las 8.30.
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