En el Padilla la dieron por muerta, pero en la morgue la mujer respiraba

En el Padilla la dieron por muerta, pero en la morgue la mujer respiraba
Harán una autopsia para esclarecer qué pasó
La noticia había golpeado duro a la familia. Ángel Ramírez asumió la difícil tarea de preparar el cuerpo de su suegra para el velatorio. El brazo derecho de Nélida Genoveva González colgaba de la camilla de la morgue, y su yerno lo agarró para acomodarlo. En ese momento, el resoplido que emitió la mujer lo asustó.

"¡Está viva!", gritó Ramírez. El empleado de la funeraria que estaba presente lo consoló. "No, falleció", le dijo. El yerno de la mujer corrió la sábana que tapaba el cuerpo, y escuchó la fuerte respiración. "Eran como ronquidos", comentó luego.

González estuvo casi dos horas en la morgue judicial, porque los médicos que la atendieron en el hospital Padilla la dieron por muerta. La mujer fue trasladada nuevamente al centro médico, donde falleció 10 horas más tarde de la hora que figura en la primera constancia de defunción.

Sin explicación

Nélida González tenía 76 años. A la mañana del jueves la internaron en el Padilla para compensarla, porque tenía un tumor en el estómago y debían operarla. "Mi madre durante todo el día estuvo bien. Tenía un poco alta el azúcar y como es diabética le pusieron insulina y se normalizó", relató Marta Luna cuando realizó la denuncia en la seccional 2ª.

Los familiares de González se retiraron del hospital a las 21, salvo una de sus nueras que se quedó a cuidarla. Cerca de las 23 González se descompensó.

"Nos avisan que la bajaron a la guardia y nos vinimos rápido. Dijeron que tuvo un paro cardíaco y que le hicieron maniobras de resurrección por 45 minutos", relató Antonio Zapata, yerno de la mujer, mientras esperaba en la puerta del hospital que la Justicia les entregue el cuerpo.

En ese momento empezó una parodia para la familia de González. A una de sus hijas le entregaron una constancia provisoria en la que una administrativa del hospital solicitaba que se dé sepultura a la mujer, fijando las 23.30 como el horario del deceso. Además retuvieron el documento de identidad para el certificado de defunción definitivo.

Descubrimiento

Marta Luna y sus hermanas ya habían recurrido a una funeraria. El camión llegó hasta la morgue, bajaron el ataúd y habían comenzado a preparar el cuerpo cuando Ramírez descubrió que su suegra aún respiraba. "Todos se agolparon alrededor de ella. Los médicos forenses no lo podían creer", relató.

En el hospital nadie podía explicar lo que había pasado. "Tres residentes nos dijeron que no sabían lo que ocurrió. No hay diagnóstico. Nos faltaron el respeto constantemente a los familiares", dijo Mariana Fuentes, nieta de González. En el último certificado de defunción entregado a los familiares consta que la mujer falleció de un paro cardiorespiratorio a las 10.20.

El director del Padilla, Juan Pablo González, informó que se realizará una autopsia y se investigará el caso para saber qué ocurrió. "En las guardias se viven muchas situaciones. Una posibilidad es que haya tenido una apnea prolongada", explicó. La causa está en la fiscalía de Instrucción VII°, a cargo de Arnoldo Suasnábar. "Vamos a seguir hasta el final para saber qué pasó", dijo Dina Luna, hija de González.

Anoche, los familiares aguardaban la entrega del cuerpo, una vez que finalizara la autopsia.

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