La polémica la inició el ministro de Hacienda, Marcelo Costas, y el gobernador la caldeó aún más: denunció gastos superfluos con dineros públicos. Advirtió que algunas de estas entidades creadas para la promoción de distintos sectores de la Economía local pueden dejar de existir porque no cumplen su función.
“Lo que tienen (los privados) en la mayoría de los entes mixtos es injerencia política, en las decisiones de las políticas de estado de ese ente mixto; en las económicas siempre es el Estado”, espetó Pérez.
El mandatario está decidido a hacer cirugía mayor en la política destinada a estructuras como Pro Mendoza, con dos objetivos: eficientizar su funcionamiento, caso en el que no se descarta que un órgano que es mixto se estatice, o directamente cerrar los que no tengan sentido para el Gobierno.
El gobernador quiere avanzar sobre los entes mixtos en el contexto de ajuste económico al que él identifica con la “sintonía fina” que pretende la presidenta Cristina Fernández para esta etapa del modelo. Pero la medida que pretende Pérez también tiene una marca filosófica en línea con el discurso del Ejecutivo Nacional contra las corporaciones y a favor del fortalecimiento del Estado en la toma de las decisiones trascendentes de la Economía.
“Si estamos hablando de un Estado moderno e inteligente tiene que velar sobre los intereses de la provincia y hacer que sea eficiente y no que el Estado mire para otro lado mientras hayan gastos superfluos en los entes mixtos”, describió el mandatario.


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