En el acuerdo entre el oficialismo y la oposición fueron fundamentales los roles de Jorge Tanús, Néstor Parés, Marcelo Costa y el más nombrado por todos, Celso Jaque.
Fue necesario un acuerdo político entre el oficialismo y la oposición, para lograr la aprobación del Presupuesto en la Cámara de Diputados de la provincia. También la oposición se mostró dispuesta a ayudar a esta nueva gestión justicialista, pero con algunos reparos. Porque la supuesta creación de aproximadamente seis mil cargos en la gestión de Jaque molestó sobremanera, tanto a radicales como a demócratas. Mientras, el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Tanús, trataba de calmar un poco las aguas aduciendo que “Jaque incorporó en cuatro años un poco más de cinco mil agentes”. Esos contratos fueron, en su mayoría, realizados en reparticiones como el Ministerio de Seguridad, el Instituto de Juegos y Casinos, la Dirección General de Escuelas y la OSEP.
Buen debut de Néstor Parés
El diputado radical Néstor Parés tuvo en su debut como presidente del bloque el tratamiento de tres leyes dificilísimas, como Avalúo, Impositiva y Presupuesto, y es especialmente en esta última donde tuvo que demostrar todas sus virtudes de avezado político que, aunque aún joven, está fogueado en las lides partidarias desde hace muchos años. Se lo vio como pez en el agua en este nuevo rol, donde a veces tuvo que mostrar dureza y a la vez ser conciliador. Por eso afirmaba: “Hoy vamos a aprobar el Presupuesto porque creemos en la palabra del oficialismo; claro que si no cumplen, la rechazamos en el Senado”.
Un poroto para Costa
Otro que terminó haciendo una huella profunda de tanto “ir y venir” de la Casa de Gobierno a la Legislatura, fue el flamante ministro de Hacienda Marcelo Costa.
El funcionario tuvo que responder a varios requerimientos de los legisladores, especialmente de la oposición. Se vio así en la obligación de blanquear no sólo la deuda, sino también los nombramientos que dejó la gestión Jaque.
El costo que la UCR no quiere pagar
Tanto en ámbitos partidarios como legislativos, los radichetas se muestran claramente con un ánimo conciliador con el Gobierno de Paco Pérez. Parece que la orden partidaria es ayudar y no poner palos en las ruedas, pero a su vez, tienen la necesidad de no pagar un costo político ante la friolera de nombramientos que se habrían efectuado en el gobierno de Celso Jaque.
Al respecto, un importante legislador se expresó a viva voz. “Está bien, ayudemos en la aprobación de esta ley, pero que ellos reconozcan la festichola de seis mil nombramientos, que justamente la mayoría fueron realizados en el último año y, casi seguro, para fines internos partidarios”, bramaba en una de las tantas reuniones previas a la sanción de la Ley de Presupuesto.

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