Pacientes furiosos y guardias colmadas caldean la protesta

Ayer, los padres se sumaron a la manifestación de los trabajadores del Hospital de Niños. El cierre de los consultorios saturó las salas de emergencia de los centros asistenciales. La medida de fuerza persistirá.
De manera conjunta, padres de niños enfermos y trabajadores autoconvocados de la salud cortaron durante la mañana de ayer el tránsito en la esquina de Ayacucho y Rondeau. La medida, que se extendió por una hora, impidió el acceso de vehículos a la guardia del Hospital de Niños. Los manifestantes adelantaron que la situación podría repetirse y multiplicarse en otros centros asistenciales del Sistema Provincial de Salud (Siprosa), en caso de que no se normalice la atención.

De hecho, ayer continuó la restricción médica en ese hospital (sólo está abierta la guardia) como consecuencia del malestar de los trabajadores por la falta de respuestas del Gobierno a sus reclamos laborales. "Quiero que el gobernador (José Alperovich) me responda si él trae a sus nietos al Hospital de Niños, o si él se atendió en la guardia de algún hospital cuando fue operado", reclamó Cecilia Gómez, quien apoyó los planteos de los profesionales. Añadió que su pequeño hijo necesita ser asistido por un especialista: "tiene que verlo un médico especializado que le dé un tratamiento; no la guardia, que atiende la emergencia y nos manda a la casa".

Josefa Juárez intenta desde hace dos semanas que un neurólogo revise a su hijo, pero dejó en claro que no está a favor de los médicos ni del Gobierno. "Soy una ciudadana común, no entiendo nada de sus problemas. Lo único que quiero es que se arregle; como mamá estoy preocupada", sostuvo. "Tiene que venir alguien del Gobierno y darnos a cada uno un papel para que vayamos a un médico especialista en algún sanatorio. Ahora se dice que se van a levantar las guardias, que es lo único que funciona", se alarmó.

Sin embargo, la alternativa de las derivaciones fue descartada por la referente de los manifestantes, Estela Di Cola. La pediatra, quien integra el sector que está a favor de la sindicalización, confirmó que se mantendrán y profundizarán las medidas de lucha y cargó contra el Gobierno. "Tiene la responsabilidad de garantizar la salud, de respetar lo firmado en el acta acuerdo y de solucionar los problemas", dijo.

Desbordados

La protesta fue resuelta en asamblea, y los empleados sólo firmaron la asistencia y se quedaron en reunión permanente. La modalidad se implementará todos los días, sin atención en consultorios, aunque en cada jornada se resolverá si se interrumpe o no el tránsito. "Los padres de muchos pacientes nos acompañaron porque están preocupados por la atención de sus hijos, pero comprenden la situación", aseveró.

Sin embargo, advirtió que aunque quisieran atender, no hay lugar en el hospital de Niños. "Está lleno, todas las camillas de la guardia están ocupadas y no hay camas libres para internación", aseveró. Asimismo, precisó que los médicos pidieron a la Dirección que derive a los pacientes que no tienen espacio luego de que son atendidos en la guardia. "No podemos seguir aceptando que estén en sillas. Deben ser atendidos en un sanatorio privado a cargo del Gobierno", reclamó.

Por su parte, el sector de los trabajadores autoconvocados que se opone a la sindicalización del movimiento mantuvo ayer al mediodía una asamblea interhospitalaria en el Instituto de la Maternidad, durante la cual se definió el plan de lucha.

Los empleados repudiaron el traslado de dos empleados y el nombramiento de nueve trabajadores como contratados. Por ese motivo, mañana al mediodía cortarán el acceso Norte a la capital (sobre avenida Siria, a la altura del Hospital Avellaneda), y prepararán un locro popular. En tanto que a las 20 marcharán a la plaza Independencia. Además, adelantaron que sí enviarán una comisión a la reunión en el Arzobispado (ver "Los médicos se..."). "La cosa no da para más, hay actitudes represivas y de persecución. No nos dejaron ni firmar la planilla de asistencia. Como consecuencia, las medidas seguirán", afirmó Horacio Pecamiche, representante de este sector de los trabajadores del Siprosa.

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