Pablo Díaz, uno de los tres sospechosos, quedó detenido ayer

La Justicia detuvo anoche al primero de los tres sospechosos por el asesinato del joven militante del Partido Obrero (PO) Mariano Ferreyra. Se trata de Pablo Díaz, responsable del cuerpo de delegados de la Unión Ferroviaria en el ex ramal Roca y hombre de confianza del líder del gremio, José Pedraza.
Aún continúa prófugo Cristian Favale, supuesto barrabrava del club Defensa y Justicia señalado como el autor de los disparos que terminaron con la vida de Ferreyra. Ayer la jueza de instrucción Susana Wilma López analizaba la detención de un tercer sospechoso: Juan Carlos “Gallego” Fernández, el número dos en la conducción del gremio de los ferroviarios.

Para evitar fugas de información que compliquen la investigación, la jueza impuso ayer el secreto de sumario por diez días. Sin embargo, fuentes del Gobierno que siguen de cerca la instrucción de la causa afirmaron a PERFIL que “la situación judicial de Fernández es complicada”.

Díaz estuvo presente el miércoles en el terraplén de la estación Avellaneda, cuando un grupo de ferroviarios evitó a piedrazos que militantes del PO y trabajadores tercerizados de la ex línea Roca cortaran las vías. Casi dos horas después, a las piedras se sumaron tiros y Ferreyra cayó herido de muerte durante una trapera emboscada.

“Díaz habría recibido órdenes de Fernández, que sería el que pergeñó el ataque, el que dijo ‘hay que desalojar por la fuerza’. Díaz está identificado en el lugar de los hechos”, agregó la misma fuente. Pese a que Fernández es el segundo en la conducción del gremio, en el Gobierno no creen que la investigación arrastre a Pedraza.

Desde el viernes Díaz estaba siendo vigilado por los investigadores, y ayer, después de que se libró la orden de captura, se lo interceptó cuando salió de un domicilio de la localidad bonaerense de Adrogué donde habría mantenido una reunión familiar. Luego fue trasladado a la Comisaría 1ª de la Policía provincial.

Ahora falta capturar a Favale. Los dos allanamientos que se realizaron para encontrarlo el viernes por la noche en la localidad bonaerense de Florencio Varela no tuvieron éxito. Antes de la búsqueda del sospechoso, la fiscal Graciela Caamaño emitió un dictamen donde mencionó a Favale, Díaz y Fernández.

En el escrito de Caamaño se registran las declaraciones de al menos tres testigos que señalaron a Favale como el autor de los disparos que terminaron con la vida de Ferreyra.

Ayer por la mañana, bajo un total hermetismo, la jueza a cargo de la investigación tomó declaración testimonal de nuevos testigos, según informaron fuentes judiciales. Y para acelerar la búsqueda de otros testimonios, López solicitó que quienes hayan presenciado los hechos se acerquen para prestar declaración al Juzgado número 38, ubicado en el quinto piso de la sede del Palacio de Justicia.

Tras el libramiento de la orden de captura, la Policía Federal y la de la Provincia de Buenos Aires se sumaron a los operativos que viene realizando Gendarmería desde el jueves.

Ayer, Nelson Aguirre, uno de los jóvenes que resultaron heridos en los gravísimos incidentes, confirmó que no logró reconocer a los atacantes en las imágenes que el viernes por la noche le mostró la jueza. En declaraciones radiales, Aguirre apuntó, además, contra las fuerzas policiales al señalar que en la zona de los episodios de violencia había patrulleros y carros hidrantes que “pudieron haber evitado esta emboscada”.

El día del trágico enfrentamiento Pablo Díaz habló con un cronista de TN. Dijo que no sabía que hubo disparos, y lanzó una advertencia: “Lo que no hacen los jueces y no hace la policía lo vamos a hacer nosotros”.

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