El juez Norberto Oyarbide llegó en la mañana de ayer a Salta y evitó hacer declaraciones a la prensa. Si bien es habitual que el magistrado mantenga contacto con los medios de manera continua está vez manifestó que "quiere descansar".
Macri recusó a Oyarbide por que considera que no es imparcial ni independiente, no se descarta que el magistrado rechace la medida y entonces se deba elevar la causa a la Cámara Federal para que sea quien determine los pasos a seguir.
Con mucho respeto la custodia de Oyarbide pidió que se entendiera la postura del juez de merecer el descanso aunque no se descartó que pueda dar una conferencia de prensa antes de irse el día lunes por la tarde. Al retirarse Nuevo Diario el magistrado con una amplia sonrisa se excusó.
El jefe del Gobierno porteño dijo que a Oyarbide le falta ecuanimidad por que el no pertenece a ninguna asociación ilícita por las escuchas. Con la recusación Macri trata de apartar asó al magistrado de la causa en la que está procesado.
Por otra parte y en la causa que se le sigue al ex ministro de Economía de la dictadura José Alfredo Martínez de Hoz, el juez le rechazó días atrás el pedido de prisión domiciliaria, por lo que en la jornada de ayer el ex funcionario fue trasladado desde la clínica donde se recuperaba de una descompensación a la cárcel de Ezeiza.
El ex ministro fue detenido procesado con prisión preventiva por el secuestro ilegal del empresario Federico Gutheim y su hijo Miguel en 1976, luego de que la Corte Suprema declaró inconstitucional el decreto que había indultado a Martínez de Hoz. El hijo de Martínez de Hoz señaló ayer que no entendía como Oyarbide podía haber hecho lo que hizo al ordenar que su padre sea trasladado a una cárcel común luego de la operación que se le realizara en la zona lumbar.


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