Oyarbide interroga al agente de la Side que alertó a Bursten

El juez federal que lleva la causa de las escuchas telefónicas por la que está procesado el Jefe de Gobierno interrogará mañana al espía de la Side que alertó al familiar de la AMIA que Palacios tenía pinchado uno de sus teléfonos.
Aún procesado en la causa de las escuchas telefónicas por la que mañana el juez Norberto Oyarbide interrogará a Hugo Alvarez, el hombre de la SIDE que habría alertado a Sergio Burstein que el ex comisario de la Policía Federal y jefe de la Metropolitana, Jorge “Fino” Palacios, le estaba pinchando el teléfono; Mauricio Macri continuará su estrategia electoral buscando mantener la polarización con el kirchnerismo.

"Nunca le pegues a un tipo que tiene mucha imagen positiva", solía decirle a Macri su asesor ecuatoriano Jaime Durán Barba, cuando Néstor Kirchner era presidente y en los primeros tiempos de Cristina Fernández. Pero cuando el matrimonio presidencial comenzó a caer hasta perder en los cuatro principales distritos las elecciones legislativas, había llegado el momento de salir a dar pelea.

Quienes elaboran a diario la estrategia a seguir -Durán Barba se encarga de el asesoramiento "macro"- saben que la polarización con los Kirchner benefició a Macri porque "es él o ellos", pero admiten que el costo es alto. El caso de las escuchas ilegales con el "Fino" Palacios y Ciro James provocó un desgaste, eso fue inevitable. Aunque ahora sostienen que, incluso con el procesamiento de Macri, el tema "venía cayendo para la gente, a la que le importan otras cosas". Por eso, al decaer, es momento de salir a confrontar con el juez Oyarbide.

"Kirchner sabe que le conviene que del otro lado esté Macri, pero lo quiere desgastado, no fortalecido como está, sino Mauricio le gana en las presidenciales", analiza un colaborador del Jefe de gobierno porteño. Ese mismo funcionario considera que Macri "es el líder natural" de una oposición, carente de referentes y con muchas complicaciones para construir.

En uno de los tantos despachos que dan a la Avenida de Mayo, se admite que "hay contactos" en las segundas líneas del macrismo con el duhaldismo "y se van a empezar a intensificar", obviamente después del Mundial de Fútbol de Sudáfrica.

¿Por qué con Duhalde? Primero porque el PRO sabe que la única manera de consolidar la candidatura de Macri es con una alianza con un sector del peronismo. Y segundo, porque, aseguran, "lo único que quiere Duhalde es la derrota de Kirchner", por lo que está abierto al diálogo.

En ese esquema, cerca de Macri reflexionan que es mas probable que la reforma política, con las nuevas reglas para las elecciones, no se implemente en el 2011 "porque falta tiempo para aplicarla" en todo el país.

Sobre De Narváez, en la sede del Gobierno de la Ciudad hay voces disonantes. Algunos sostienen que no saben "cuál es su objetivo" y creen que es un contrasentido que quiera "competir en la interna del PJ que establezca Kirchner y al mismo tiempo criticar a Duhalde".

Si bien algunas encuestas adjudican al jefe comunal una mayor imagen positiva en la provincia de Buenos Aires que en la Capital -su paso por Boca Juniors es clave- hay dirigentes del PRO que evalúan que "Macri necesita a De Narváez como candidato a gobernador bonaerense, si no se va a complicar el panorama porque no hay otro candidato".

Pero hay otro tema que inquieta a Macri: su sucesor o sucesora en la Ciudad. Hay dos alternativas que están siendo evaluadas y dividen a algunos ministros del gabinete: 1) que las elecciones vayan separadas de las nacionales y se capitalice la figura de Gabriela Michetti y sea un efecto cascada que favorezca al proyecto nacional; 2) que las elecciones sean simultáneas, pero en ese caso el nombre de Horacio Rodríguez Larreta se hace fuerte junto con la alternativa Michetti. Macri todavía no lo tiene definido.

Un funcionario aclara que la idea de Macri es fortalecer el PRO hasta fin de año y después avanzar en alianzas. Pero los tiempos en política, muchas veces se adelantan.

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