Hay otros 2 detenidos y descubren nuevos casos de estafas con miles de hectáreas

Una ex empleada de la Dirección del Registro de la Propiedad y un trabajador actual de la misma dependencia fueron apresados ayer y puestos a disposición de la Justicia. Se detectó un número no precisado de actuaciones supuestamente fraudulentas con documentos de campos en Alberdi, Jiménez y Mariano Moreno, en los cuales se repiten los nombres de gestores, escribanos y agentes públicos.
Dispuesta a sumergirse hasta las profundidades de la maniobra, ayer la Justicia dio un nuevo avance en la causa por 4.794 hectáreas de Alberdi, al detener a un empleado y a una ex trabajadora exonerada, ambos del Registro de la Propiedad.

El dúo -aprehendido- está sospechado de haber orquestado una coima de cuatro ceros, a fin de que el organismo provincial pasara por alto graves falencias en la documentación atinente a las tierras ubicadas en el departamento Alberdi.

Acusación

‘Cohecho activo en grado de tentativa’ es la figura que el juez Ignacio Coria Vignolo atribuye al trabajador que hasta ayer cumplía funciones en el área Informes, con más de 15 años de antigüedad.

La misma figura le es enrostrada a una ex empleada, según resolución de un sumario concluido entre el 2009 y 2010.

Según la investigación, tiempo atrás el empleado y la mujer -por separado- comenzaron a ejercer presión sobre una empleada en el área de Registración de Oficios.

Los movilizaba un especial entusiasmo para que fuera concertada la inscripción del oficio de las 4.794 hectáreas.

Pero los controles internos ensayados por la superioridad restaron velocidad a la firma del expediente y los dos detenidos delataron atípica preocupación.

Abstrayéndose de su condición de empleado, el hombre habría iniciado un sucesivo envío de sms hacia el celular de una compañera de trabajo, sugiriéndole -primero- que si Registración de Oficios aprobaba el tan mentado expediente de Alberdi, habría una importante gratificación económica de miles de pesos.

Nebulosas

Y aquí la cronología revela puntos oscuros, ya que resulta difícil entender ‘cómo y por qué el empleado decidió mandarle sms a alguien ajeno a su círculo íntimo’.

Un investigador sugirió anoche que quizás hubo una tercera cómplice que sobre la marcha hizo un paso atrás y dejó desprotegido al trabajador.

En idéntica actitud, la mujer quedó envuelta en el mismo escándalo, ya que desde su celular también habrían partido sms persuasivos hacia algún empleado del Registro de la Propiedad, seduciéndolo con una recompensa, siempre y cuando el famoso oficio arribara a buen puerto.

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