Eso es lo que reciben los trenes por subsidio en lo que va del año. El Mitre y el Sarmiento se llevan $ 529 millones. Ayer hubo 33 heridos y seis debieron ser hospitalizados
Un tren de la línea Mitre descarriló ayer al mediodía cuando llegaba a la estación Retiro desde Tigre y provocó heridas a 33 pasajeros. El accidente llevó más caos a la Ciudad, afectada por el paro de subtes desde el fin de semana, y devolvió a la superficie la falta de mantenimiento del sistema ferroviario metropolitano, a cinco meses y una semana del choque de la formación de la línea Sarmiento en la estación Once, que ocasionó 55 muertes.
Ambas líneas, la Sarmiento y la Mitre, eran operadas por el concesionario Trenes de Buenos Aires (TBA), del Grupo Cirigliano, hasta el 24 de mayo último, cuando el Gobierno rescindió el contrato y conformó la Unidad de Gestión Operativa Mitre Sarmiento (UGO MS), que integran el Estado y las prestatarias Metrovías y Ferrovías. En esas Unidades de Gestión, el Estado responde civilmente y subcontrata a empresas de sus socios.
El accidente se produjo ayer a las 13.45, cuando la formación 3092, chapa 13, que cubría el trayecto Tigre-Retiro, llegaba a la estación terminal. Por causas que se investigan, el último vagón descarriló e impacto de costado contra un puente de señalización a la altura de la autopista Illia. El puente cayó sobre el tren y provocó pánico entre los pasajeros. Según la UGO MS, hubo cuatro heridos leves que fueron trasladados a los hospitales de las inmediaciones y dados de alta en horas de la tarde. Cables de las agencias DyN y Télam elevaron esa cifra a seis personas. Otros 25 fueron asistidos en el lugar por SAME.
El accidente complicó todavía más el movimiento por la Ciudad de Buenos Aires, afectada por una huelga de trabajadores de subtes que dejó sin servicio a las líneas de subterráneo metropolitanas y que continuará hoy (ver aparte). Luego del descarrilamiento, todos los ramales de la línea Mitre quedaron paralizados y comenzaron a brindar servicios de emergencia pasadas las 18. Recién después de las 20 las formaciones volvieron a salir desde Retiro cada 45 minutos.
También volvió a poner en evidencia el estado del transporte público. El 24 de mayo último, el Gobierno quitó la concesión a TBA, luego de que un tren de la línea Sarmiento chocara contra el paragolpes hidráulico y ocasionara 55 muertes, el 22 de febrero. El 13 de septiembre pasado, dos trenes del Sarmiento chocaron en la estación Flores porque un colectivo pasó con la barrera baja que no funcionaba y hubo once muertos. Ambos servicios, el Mitre y el Sarmiento, trasladan en conjunto a 600.000 pasajeros por día y recibieron en lo que va del año subsidios por $ 529.2 millones.
Como consecuencia del accidente de Once, la presidenta Cristina Fernández quitó el manejo de la Secretaría de Transporte al ministro de Planificación, Julio De Vido. Florencio Randazzo pasó a ser el ministro de Interior y Transporte a principios de junio
y recibió partidas presupuestarias por $ 4.905 millones. El secretario de Transporte, Alejandro Ramos, reemplazó a Juan Pablo Schiavi a comienzos de marzo. Antonio Luna, hombre de la Unión Ferroviaria, es subsecretario de Transporte Ferroviario desde 2006.
Randazzo anunció el 17 de julio un plan de inversiones para mejorar la línea Sarmiento por $ 800 millones. Un día después prometió que se extendería a la línea Mitre. El ministro estuvo en la estación José León Suárez el 29 de junio. Lo más importante es que hemos tomado la decisión política de mejorar el transporte ferroviario, dijo entonces. Ayer no hizo declaraciones.
Según los datos de Transporte, en lo que va del año el sistema ferroviario recibió subsidios por $ 2.545,2 millones. De ese dinero, el 58% se destina a salarios, un 11,1% a materiales y el 16,5% a contratistas, entre los que se encuentran los talleres.
La Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP) consignó que entre enero y abril los subsidios al transporte crecieron un 54% interanual, hasta los $ 6.557,3 millones. En ese período, los desembolsos a concesionarios de trenes y subtes cayeron un 12%, por el disputado traspaso del subte al gobierno porteño.




Comentá la nota