Otro procesado más y van ……

La mayor defraudación del Estado tiene a un nuevo procesado, se trata de las maniobras delictivas efectuadas con “letra de Tesorería” en éste las sospechas cayeron sobre el ex subsecretario de contrataciones Juan Eduardo Galego. Así lo dispuso el juez Javier De Gamas Soler quién ordenó el procesamiento por presunto peculado. Recordemos que Galego se desempeño con el cargo de subsecretario de Contrataciones de la Provincia durante la gestión del ex gobernador Hugo Cóccaro. El procesamiento es en el marco de la causa judicial que investiga el escándalo con las Letras de Tesorería y que tiene a varios ex funcionarios y empresarios procesados.
- El caso denominado “Causa Arrébola” por el apellido del empresario procesado por cobrar más un poco más de un millón setecientos cincuenta mil pesos, sin contraprestación alguna, sumada a la causa de “Gualdesi” de similares características, son dudas las dos investigaciones que rondando un monto de 10 millones, se ha transformado en la mayor “fraude” de la historia fueguina.

La causa es llevada por el juez de instrucción Javier De Gamas Soler quien procesó por presunto peculado al ex subsecretario de Contrataciones de la Provincia durante la gestión del ex gobernador Hugo Cóccaro, en el marco de la causa judicial que investiga el escándalo con las Letras de Tesorería, Juan Eduardo Galego es además el hermano de Horacio Galego, el presidente de la Federación de Bomberos de Tierra del Fuego a quien el mismo juez procesó por supuesto encubrimiento en un expediente paralelo al negociado con los títulos.

En el caso del ex funcionario cocarista, De Gamas Soler consideró que hay evidencia “prima facie” para adjudicarle participación en la maniobra mediante la cual se pagaron con Letras servicios que nunca se habrían prestado.

Por una de estas investigaciones, en la llamada “Causa Arrébola” tienen procesamientos firmes y esperan fecha para el juicio oral y público el ex ministro de Economía, Horacio Sosa, el ex Tesorero General, Alfredo Iglesias, los ex agentes públicos Horacio Medone, María Lorenza Moreno y Ana María D´anna, además del comerciante Ariel Fernando Arrébola, entre otros.

Si se le agrega el llamado “Caso Gualdesi”, de modus operandi similar.

El caso de los arrepentidos

Sí bien para el Juez de la causa, está en claro como fue el modo operandi para cobrar las famosas letras de tesorería y su posterior transformación en efectivo, la causa denominada “Arrebola” tiene además dos arrepentidos frente a los estrados judiciales, se trata del propio empresario quien admitió como fue el hecho y el ex ministro de economía de la gestión Cóccaro, Horacio Sosa, quien en declaración indagatoria confesó haber formado parte de las maniobras que se tejieron durante los últimos días del Gobierno de Hugo Cóccaro para defraudar al Estado con el reparto ilícito de Letras de Tesorería.

Sosa implicó al ex contador Raúl Iglesias, Horacio Medone y Ana Maria D´Anna quienes se quedarían con una parte del importe de la maniobra delictiva, recordemos que estos últimos también están involucrados en el caso Gualdesi. La declaración fue prestada en el marco de la causa Arrebola donde se simuló una compra millonaria de computadoras sin la contraprestación de servicio. El empresario informático fue el primero en arrepentirse aunque ahora el ex Funcionario asumió la misma actitud.

El ex ministro de economía, Horacio Sosa, confesó ante la justicia haber formado parte de una maniobra para cobrar Letras del Tesoro simulando la compra de computadoras que nunca llegaron al Gobierno y que se pagaron 1.753.530 pesos.

Fuentes judiciales informaron que Sosa se presentó en los Tribunales de Ushuaia y admitió ante el juez Javier De Gamas Soler haber tenido participación activa en la simulación de compras de computadoras al empresario Fernando Arrebola. No obstante el ex Ministro involucró a otros coimputados en la causa, como el caso de Mariela D´anna, a quien acusó de promover en parte la maniobra defraudatoria.

Sosa sostuvo que cuando subrogó el Ministerio de Economía, Ana María D´anna le dijo que “tenían un expediente armado para entrega de computadoras pero que estaba dormido y lo podían sacar”. Al respecto el funcionario explicó que D´anna, que se desempeñaba en Economía, propuso que para movilizar el expediente “necesitaban a alguien que tuviera una casa de computación y que pusiera las facturas”. Sosa admitió que fue él quien propuso a Arrebola para consumar la maniobra y que el empresario accedió. Sostuvo que para participar del hecho el empresario pidió que le dieran 500 mil pesos y este entregaría las facturas sin la proveer ningún equipo ni insumo.

Además Sosa implicó al ex contador Raúl Iglesias. Aseguró que participó de la maniobra y participó “activamente en el hecho” ya que al final “emitió las letras y participó en la distribución de las mismas”.

Sosa dijo en su declaración que Arrebola terminó recibiendo 800 mil pesos en letras y que el resto, 900 mil, se las quedó el agente de planta Horacio Medone, quien de ahí supuestamente debía darle la parte a Iglesias.

No obstante explicó que el empresario debía quedarse con 500 mil y darle 300 a él. Sosa dijo que se iba a quedar con 100 mil pesos, y los otros 200 mil debía repartirlos en partes iguales entre Horacio Medone y Ana Maria D´anna (100 mil cada uno).

Pero el ex Ministro explicó que no recibió su parte ya que Arrebola se quedó con los 800 mil pesos en letras.

Hay que señalar que Sosa es el segundo imputado confeso en la causa. El primero fue Arrebola quien ni bien se presentó la denuncia en 2008 confesó la maniobra y admitió que se quedó con dinero, aunque con 300 mil pesos.

La declaración brindada en su momento por el empresario contrasta bastante con la brindada a fin del año pasado por Sosa. Ello toda vez que Arrebola había confesado que le entregó su talonario de facturación al ex ministro Horacio Sosa y que este se habría quedado con el resto por un millón 400 mil pesos.

La causa fue iniciada en 2008 a instancias de una denuncia formulada por el entonces legislador, Roberto Crocianelli.

Las letras bajo la lupa

El presidente de la Federación de Bomberos Voluntarios, Horacio Galego, y los empresarios Pablo Cettu y Daniel Cabellier fueron procesados en octubre pasado por el presunto delito de “encubrimiento agravado por el ánimo de lucro”, en una causa paralela a la de las Letras de Tesorería.

La causa judicial Nº 23.995 avanzó en las presuntas responsabilidades penales que les caben a quienes recibieron las Letras (obtenidas mediante el peculado que investiga la causa principal) y las cobraron o intentaron hacerlo sabiendo que provenían de una maniobra ilícita.

Así, el juez de instrucción Javier De Gamas Soler emitió el pasado 25 de octubre un primer pronunciamiento sobre el tema, en una causa inicialmente caratulada como “presunto lavado de activos” pero que finalmente encuadra lo ocurrido como “encubrimiento agravado”.

“Estas personas recibieron algunas de las Letras con conocimiento o representación de su origen espurio, y las transfirieron o aplicaron de algún modo, con el objeto de que los bienes adquieran apariencia de un origen lícito”, indica el fallo que terminó con los procesamientos.

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