Se cumplió otro paro y movilización este martes, después que manifestantes sindicales fueran desalojados con gases por la policía neuquina, el lunes, en la Plaza Roca.
La escalada conflictiva, así, parece no encontrar una solución inmediata, mientras crecen las dudas sobre la situación financiera del Estado provincial. La movilización se concretó por las calles capitalinas, esta vez sin incidentes.
El lunes la violencia había sido mayor, pues se utilizaron gases, y los sindicalistas contestaron con una lluvia de piedras. Se combatió a pie firme durante unos minutos, con violencia desde los dos bandos, hasta que la policía logró dispersar a la manifestación.
Se inaugura así una nueva etapa en la relación gremios-gobierno, que se había distinguido hasta ahora por la negociación. La puja distributiva vuelve a ser una característica de la coyuntura, disparada por la evidente crisis de financiamiento que enfrenta el gobierno de Jorge Sapag.

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