Otro niño muerto en la Neuquén oculta

La precariedad que lleva consigo muchas veces la situación de pobreza, provocó otra muerte en Neuquén. Esta vez fue un chico de 7 años, que recibió una fuerte descarga eléctrica en la casilla donde vivía, donde había una conexión ilegal.
Según informó el diario La Mañana, el incidente ocurrió en la pobre vivienda de una Toma lindante al barrio San Lorenzo. Un chico de 7 años tocó un cable pelado, de la “colgadura” a la línea eléctrica que utilizaban. Recibió una fuerte descarga, que afectó también a su hermanito, de tres años, cuando éste lo tocó.

El diario neuquino indica que el subjefe de seguridad de la policía neuquina, Raúl Palacios, “explicó que la conexión ilegal estaba muy baja y al alcance de los chicos”.

Fue el padre de los chicos quien trasladó al pequeño electrocutado al hospital Heller. Después, el menor de siete años fue trasladado al Castro Rendón, en estado grave. Allí murió, en la tarde de este jueves.

El niño de tres años fue dado de alta, al confirmarse que no había recibido lesiones que afectaran su salud.

En la capital neuquina todavía hay miles de personas que viven en casas precarias con conexiones ilegales a la red de distribución de la cooperativa CALF.

La cooperativa ha regularizado la situación en muchos asentamientos, pero restan muchos más todavía.

Es un indicador que demuestra la vigencia de amplios bolsones de pobreza en la capital neuquina. Se lo conoce y cada tanto se lo actualiza. Generalmente ocurre cuando, como este jueves, hay una tragedia de por medio.

Pero la mayoría de las veces, permanece en ese lado de la ciudad que está oculta al conocimiento cotidiano del resto de los neuquinos.

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