Otro funcionario renunciante...y van.

Otro funcionario renunciante...y van.
Es el ex Secretario de Hacienda de Areco, contador Cristian Severino, que se suma a varios otros que lo hicieron anteriormente.
A las anteriores renuncias de funcionarios adeptos a la actual gestión municipal del doctor Durañona y Vedia, acaecidas desde hace tiempo pese a lo exiguo de su gobierno, se siguen sumando retiros- voluntarios o no, eso seguramente nunca se conocerá con total certeza- de otros agentes del más alto nivel. Recordemos dentro de esa lista a José Gasparro que duró poco en la Dirección de Deportes, a la obligada por razones reglamentarias de la Secretaria d Gobierno María Marta Barrera al reincorporarse a su banca de concejal, a la primera del doctor Horacio García que se desempeñaba en Villa Lía, a la posterior de otro médico , Juan Cruz Di Carlo, ambos restituidos en sus cargos, la llamativa de Juan Riera a Promoción Social, y, tras el nombramiento de García en su lugar, las de Di Carlo por segunda vez y Marcelo Vigil codirector del Hospital junto a aquel. Ahora tras el retiro- habría sido negociada su salida-, de la señora Celeste D´Ambrosio de una importante oficina como es Compras- la sustituye José Marinkovich, hermano del edil Nicolás y, la del Secretario de Hacienda Cristian Severino. S bien esta última apareció como sorpresiva ante algunos medios y la comunidad, era un “secreto a voces” que el funcionario se encontraba muy incómodo en la función tanto por su falta de manejo de la misma lo que le obligó a permanentes consultas de asesoramiento a funcionarios de gestiones anteriores y le valió algunas observaciones del Tribunal de Cuentas de la Provincia tanto por, supuestamente, rendiciones fuera de término, cuanto por el ahogo financiero que padece el Municipio tras su remodelación y ampliación de gastos sin mejorar los ingresos y la incorporación de decenas de nuevos agentes, la deudas a proveedores reclamadas permanentemente y la agónica justeza con que se llega a fin de cada mes para abonar lo sueldos. Esto provocaba en Severino un evidente e indisimulable estado de nervios que fue socavando su intención de colaborar con el Departamento Ejecutivo y concluyó con su renuncia.

Como trascendido y pese a negativas oficiales no dejan de llamar la atención versiones sobre más retiros de otros funcionarios de alto nivel que- pese a sus intenciones de hacer-, se ven constreñidos financieramente y deben salir a dar explicaciones de circunstancias y hasta hacer promesas que ellos mismos saben que les será muy difícil cumplir ante un Municipio que no logra equilibrar sus cuentas, no recibe suficiente ayuda externa desde Provincia- en estado de quiebra -, y de Nación pese a los permanentes anuncios de bonanza económica que no se ven reflejada en obras- infinidad de obras paradas entre ellas rutas anunciadas hace mas de seis o siete años como la Autovía 8-, o mejores servicios aunque si en continuas, anodinas y cansadoras conferencias de prensas con anuncios inconsistentes.

Se dice que “no hay peor ciego que el que no quiere ver”, o que “quien no reconoce sus errores, su situación difícil o su enfermedad, difícilmente logre superar su estado”; esto parece ser que ocurre con estamentos de gobierno que siguen pregonando bonanzas, augurando porvenires venturosos, mintiendo índices de inflación o de desocupación a través de algunos impresentables economistas o asesores financieros que acceden a espacios en medios que, en vez de escuchar y tratar de corregir rumbos prefieren avanzar con su soberbia hacia un destino que no parece ser el mejor.

Que eso se corrija en un acto de modestia, que haya consensos y se avance hacia una sociedad mejor, es el deseo de toda una sociedad que aún guarda esperanzas.

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