Casi medio centenar de asistentes congregó la charla que el pasado miércoles dieron en la delegación local del Consejo Profesional de Ciencias Económicas, los doctores C.P Fernando González Guerra, Fabián Araldi y Matías Bagú. La exposición se enmarca en un amplio ciclo de disertaciones que viene organizando la entidad de avenida Perón y calle España.
La charla, seguida atentamente por casi medio centenar de profesionales locales, de Cacharí y Chillar, y de localidades vecinas, como Tapalqué, General Alvear y Saladillo, sirvió para arrojar algo de luz al sombrío panorama que trae aparejado la aplicación de la ley que conllevó el aumento en la valuación de tierras en la provincia de Buenos Aires.
“Esto afecta a todas las valuaciones fiscales de los campos bonaerenses y, obviamente, tiene una incidencia muy grande en el impuesto inmobiliario rural. Lo que estamos tratando de explicar en esta charla es esa incidencia en el inmobiliario rural y también el impacto en los impuestos nacionales como la ganancia mínima presunta y bienes personales. Y no sólo afecta a esos impuestos, sino también a las transferencias o el impuesto a la herencia en la provincia, ya que para ellos se tienen en cuenta las valuaciones fiscales”, expresó Fabián Araldi.
El profesional agregó que “este impuesto va a afectar a todos, y pareciera que hay gente que todavía no se dio cuenta de la implicancia que esto tiene. Los profesionales que estamos en esto, sabemos que la gente se agarra la cabeza cuando llegan los meses de abril o mayo y hay que pagar los impuestos. El problema es grave y no tenemos, los profesionales contables, todos los elementos para poder paliar esta situación. Estamos viendo que va a ser un gran dolor de cabeza y que a la gente le va a costar mucho tener que solventar estos impuestos”.
A su turno, el C.P Fernando González Guerra remarcó que dejó de ser un secreto la grave situación financiera que vive el territorio bonaerense y, respecto de la sanción de la polémica normativa, señaló que“esto ha demostrado una necesidad del Estado bonaerense de recaudación”.
“El déficit fiscal es público, se conoce, ya lo hemos padecido en el último mes, con la complicación en el pago de los aguinaldos a los empleados públicos bonaerenses. Evidentemente, al Estado bonaerense este déficit se hace inmanejable y necesita recaudar. Empezamos por esta reforma y seguramente tampoco le va a alcanzar, por lo que en los próximos meses se espera algún cambio legislativo para aumentar la tributación en algunos otros impuestos. No olvidemos que ya hubo incrementos en tasas a los impuestos sobre los ingresos brutos y el impuesto de sellos”, añadió González Guerra.
Para el contador Matías Bagú, en tanto, la administración de Daniel Scioli actuó a expensas de una órden superior, a sabiendas del resultado que la adopción de la medida tendría a corto plazo.
“Creo que el gobierno sabía perfectamente cuál iba a ser la situación, pero estaban ‘atados’ a una directiva que venía por parte del gobierno nacional. No me caben dudas que el gobierno provincial sabía que el aumento iba a ser tal y que la resistencia iba a ser muy importante. Eso es lo que ocurrió: la resistencia fue muy importante pero, la ley salió y las valuaciones fiscales aumentaron”, manifestó Bagú.
El profesional dijo que es un error considerar que el grueso de los productores hace negocios inmobiliarios con sus campos.
“Supongo que en esto habrán influido los precios internacionales, pero una cosa son los precios internacionales y otra la capacidad productiva de la tierra. Me parece que ahí radica la bronca de la gente respecto de este cambio tan notorio. Se llevó una valuación de la tierra a valor de mercado cuando no se tiene en cuenta el valor de la producción. Ellos tienen la tierra para producir y no es lo mismo una actividad agrícola que una actividad ganadera”, finalizó Bagú.

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