Otro duro golpe contra la bancarización

Las entidades subirán un 25% las comisiones que perciben por el uso de servicios como cajas de ahorro y cuentas corrientes. "Esto atenta contra la bancarización", dicen en Feba
Bancarizar la economía es una de las medidas que plantea el kirchnerismo, pero como muchas otras de sus ideas, en la práctica hace todo lo opuesto para lograr avanzar en ese sentido. En las últimas horas, se supo que los bancos volverán a aumentar las comisiones que cobran por los servicios que prestan en un promedio cercano al 25 por ciento.

Esto inevitablemente hace que tanto las pequeñas y medianas empresas como los usuarios comunes utilicen sólo los servicios indispensables que ofrecen las entidades bancarias, dado que cada vez se hace más difícil afrontar los costos que supone la bancarización total de la economía.

Sin organismos de control ni una ley que regule, cada banco dispone cómo aplicar la suba en las comisiones que percibe a su gusto. Así, hay algunos que las subirán el próximo mes y otros que esperarán hasta enero, dado que a principios de este año ya las incrementaron por encima de un 30%. Lo concreto es que, más tarde o más temprano, los usuarios deberán resignarse a pagar más por tener una caja de ahorro, una cuenta corriente, caja de seguridad, transferencias, extracciones y tarjetas de crédito.

Según explicaron fuentes bancarias, las entidades intentan cubrir la mitad de sus gastos administrativos, que incluyen los salarios del personal y la seguridad contratada, con lo que perciben por las comisiones. La cifra toma relevancia cuando se tiene en cuenta que el 70 por ciento de los gastos de los bancos se va en personal. Así se explica que en lo que va del año las comisiones ya hayan aumentado más del 30 por ciento y la tendencia se mantenga en ascenso.

Cuestionamientos

Una economía bancarizada supone transparentar las acciones de individuos y empresas y un mayor control por parte del Estado. Sin embargo, los constantes aumentos y la falta de reglas de juego operan en sentido contrario. “Esto atenta contra la bancarización. El sistema financiero tiene un costo alto y hace que las pymes no tengan tendencia hacia la bancarización”, le explicó a Hoy el presidente de la Federación Económica de Buenos Aires (FEBA), Raúl Lamacchia.

El dirigente empresarial añadió que esta suba se ve agravada “por el impuesto al cheque” que impuso el Estado, uno de los más cuestionados por el sector empresarial y los especialistas. “Entre tener una cuenta corriente o caja de ahorro, el impuesto al cheque, retenciones impositivas y otros ítems, como la comisión por resumen de cuenta, las pymes tienen más números en rojo que ingresos”, graficó Lamacchia, al tiempo que puntualizó que cada depósito que se realiza en un banco “genera cuatro o cinco gastos”.

Por su parte, el presidente de la asociación Defensa de Usuarios y Consumidores (Deuco), Pedro Busetti, confirmó en diálogo con este medio que la entidad recibe un importante número de denuncias por cobros indebidos de las entidades bancarias. “Además del aumento unilateral de los precios que cobran por los servicios, están aquellos cargos que se incorporan sin consentimiento”, explicó Busetti. La mecánica que aplican es inversa a la lógica: instalan un cargo por determinado servicio y el usuario debe especificar que no lo quiere. Muchas veces se paga sin saber qué es lo que se está pagando. “Para dejar de abonarlo deben recurrir a un trámite administrativo y, en muchos casos, a acciones judiciales”, completó.

Presión por un proyecto de ley regulatorio

El titular de Deuco, Pedro Busetti, remarcó que, al igual que otros servicios como la telefonía móvil, el sistema bancario necesita “un marco regulatorio que resguarde los intereses de los usuarios” y, en esa línea, se mostró a favor del proyecto del diputado nacional de Nuevo Encuentro Carlos Heller, que establece una nueva ley de servicios financieros.

“La norma plantea declarar al sistema bancario como un servicio público, y, como tal, que tenga un marco regulatorio, igual que todos los servicios. Así tendría una tarifa regulada por la autoridad de aplicación de la ley, un organismo de control que determine qué valores pueden tomar los bancos y lógicamente controlar el cumplimiento de esa ley”, señaló Busetti.

“Si este proyecto avanza, estas situaciones que padecemos, como la suba de las comisiones, van a tener un control articulado por ley. Esto va a resolver la problemática”, puntualizó Busetti.

En los últimos días, el propio Heller se mostró confiado en que el proyecto avance en el Congreso, pese a la resistencia de las entidades financieras. “La iniciativa busca una mayor igualdad en el sistema financiero argentino para que los dineros que están en los bancos se redireccionen hacia las pequeñas y medianas empresas, hacia la producción”, explicó.

Los números del incremento

Para graficar el costo de las comisiones que cobran los bancos, una de las entidades que aumentarán el mes próximo informó que el costo de una caja de ahorro en dólares será de 6 dólares por mes; el de una en pesos ascenderá a 38 pesos, y el de una cuenta corriente, a 69.

Hay otros cargos que también aumentarán. Por caso, los depósitos y extracciones entre sucursales tendrán entre un 1,5 y un 3% de incremento para las operaciones en dólares y un porcentaje similar en pesos. En tanto, el costo de reposición de las tarjetas de crédito será de entre 18 y 70 pesos, mientras que la renovación irá de los 250 a los 700 pesos anuales, según la categoría.

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