Otro caso de violencia de género

Una mujer que trabaja como enfermera del Hospital Zonal de Caleta Olivia, se encadenó a su casa ubicada en el barrio Rotary 23 luego de que su expareja le propinara una feroz golpiza.

Se trata de Patricia Beatriz Arramendi, quien tras encadenarse al portón de acceso de una vivienda ubicada en la calle San Juan 156 del barrio Rotary 23, denunció que fue desalojada compulsivamente por su exmarido, y golpeada por el hombre.

La mujer aseguró que ellas es la adjudicataria titular de ese inmueble construido a través de una operatoria del Instituto Provincial de la Vivienda y Desarrollo Urbano (IDUV) y que se hallaba viviendo allí junto a su madre de 79 años de edad, en tanto que está separada de su marido Víctor Mansilla desde el año 2010.

Este es otro caso de violencia de género que se hace público, en horas de la tarde se trasladó hasta el lugar una patrulla policial para custodiar la vivienda.

La mujer aseguró que a mediados de noviembre tuvo que viajar a Buenos Aires para atender a una de sus hijas que estudia en esa ciudad debido a un accidente doméstico, pero cuando regresó se encontró con que Mansilla le había usurpado la vivienda, trayendo consigo a su nueva familia.

Patricia Arramendi dijo que el hombre ya había cambiado la cerradura pero igualmente ella logró ingresar, aunque Mansilla la expulsó a empujones y golpes, provocándole moretones en varias partes del cuerpo y la fisura de su clavícula izquierda.

Actuación de la justicia

Desde la dependencia policial Seccional 5º, manifestaron algunos de los hechos que ocurrieron ayer en horas de la tarde, tras la radicación de la denuncia en esa seccional.

La misma se derivó a la Seccional 4º que es donde está funcionando la comisaría de la mujer y desde allí a la justicia.

Arramendi, luego de encadenarse, depuso su actitud y fue trasladada hasta el nosocomio local tras haber sufrido una crisis de nervios.

Hasta el nosocomio llegó un oficial de la justicia quien le manifestó que ya podía tomar posesión de su vivienda tras la prohibición de acercamiento de su exmarido, tanto a su lugar de trabajo como a la vivienda.

En horas de la tarde, fue comunicado Mansilla a que abandonara la casa junto a sus pertenencias y grupo familiar.

Al cierre de esta edición, Arramendi recibió las llaves por parte de la Seccional Quinta que estuvo custodiando el lugar.

Comentá la nota