Una vez más, los vecinos de Quilmes padecieron el pésimo servicio de la empresa Edesur. Ayer, la zona céntrica del distrito sufrió un apagón de varias horas durante la tarde, lo que obligó a muchos comercios de la peatonal Rivadavia a cerrar sus persianas por la falta de energía (solamente se mantuvieron abiertos los comercios que poseen grupo electrógeno).
Esto no es nuevo ya que desde fines del año pasado los cortes fueron casi cotidianos, no solamente en el casco céntrico de la ciudad, sino en diferentes barrios y localidades. Días atrás, vecinos de la zona de Madame Curie y Paraguay cortaron las calles por la falta de suministro eléctrico, hechos que antes se habían repetido en La Ribera, Ezpeleta y Bernal Oeste. En tanto, la empresa no da respuestas a los reclamos.
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