"Hay otras prioridades antes que el autódromo"

Luego de que el intendente Bevilacqua confirmó que, en el actual marco de crisis, existen otras obras consideradas más relevantes por el municipio, empezaron a conocerse algunas repercusiones. Los trabajos en el trazado habían comenzado el año pasado.
El ex piloto Juan Vallasciani es, para muchos, la cara visible de uno de los emprendimientos más ambiciosos que impulsó la administración comunal de Cristian Breitenstein, actual ministro de Producción bonaerense y quien encabezó la decisión de reconstruir el autódromo ubicado en el predio de Aldea Romana de la Asociación de Empleados de Comercio.

"A mí me convocó Breitenstein para que, sin cobrar ningún tipo de honorarios, participara del proyecto y la dirección de las obras del nuevo autódromo. Yo acepté con gusto, porque ya había sido parte de la ejecución del primer trazado", explicó ayer Vallasciani, al ser consultado sobre la realidad de esta obra que ha quedado ahora en lista de espera como consecuencia de la crisis económica y financiera que sufre el Estado provincial.

Sin embargo, lejos de mostrarse molesto o preocupado, reconoció la necesidad de ser pacientes y "esperar hasta que se acomoden las finanzas", compartiendo la idea de que esa obra no "puede ser prioritaria" en un momento como el actual.

"Con los problemas que hoy tienen la Provincia y la Nación se entiende que este tipo de obras se vean afectadas. El autódromo es secundario porque primero están las necesidades de la gente", señaló.

Vallasciani relativizó las críticas que han comenzado a escucharse desde algunos sectores relacionados con el automovilismo, marcando la inconveniencia de haber comenzado la obra sin tener garantizada la totalidad de los fondos necesarios.

"No, eso no es así. Nadie podía imaginarse cuando se comenzó a trabajar en la idea (en octubre de 2010) que iba a haber un corralito de dólares, la importación cerrada o el país en recesión. Si uno pensara de esa manera nunca comenzaría nada. Acá teníamos la palabra y la decisión del intendente (Breitenstein) y del gobernador (Daniel Scioli), eso era suficiente. Tampoco podemos pedir un aval por escrito de que la obra se iba a hacer", remarcó.

El ex automovilista insistió además en que la intervención que se planteó era "imprescindible" para un autódromo al que calificó de "obsoleto". Y dijo que la decisión de realizar un nuevo trazado resulta importantísima para la ciudad y la región.

"Si nosotros sumamos a Bahía Blanca a la agenda, por ejemplo, del Turismo Carretera, eso implica un movimiento de 50 mil personas y un ingreso para la ciudad de 15 millones de pesos. Es además recolocar a la ciudad en el mapa deportivo. Por eso la obra está justificada. Ahora hay que ser pacientes y esperar que la situación mejore para pensar en recibir los fondos comprometidos", sostuvo.

Por último, remarcó que otros autódromos similares realizados en el país han demandado hasta seis años de trabajo, con lo cual se puede esperar que el circuito bahiense pueda completarse en un plazo lógico.

La obra. La remodelación integral del autódromo bahiense se presentó de manera oficial a mediados de 2011, cuando el entonces intendente Cristian Breitenstein explicó que la misma sería financiada en parte por el municipio --que aportó 2 millones de pesos para la construcción, ya terminada, de vestuarios, enfermería, nueva torre e instalaciones complementarias--; por la Provincia, que licitó en julio del año pasado la pavimentación del circuito en 10 millones de pesos; y algunos privados --se mencionó a YPF--, que en rigor nunca terminaron de concretar su participación.

En diciembre de 2011, a poco de pedir licencia como jefe comunal, Breitenstein aseguró que la obra se completaría "en tiempo y forma". Poco después, su reemplazante, Gustavo Bevilacqua, anticipó que se "reordenarían los plazos" y esta semana confirmó que el autódromo no es una prioridad para el corto plazo, ya que el municipio concentrará sus esfuerzos en pavimento de calles y en la finalización de planes de vivienda en marcha.

Reclamo de Salaberry. El dirigente radical Martín Salaberry reclamó en un comunicado la terminación de las obras en el autódromo y el natatorio municipal que se construye en el Parque de Mayo.

Criticó al intendente Bevilacqua quien, a su entender, "debiese comprender que una obra en ejecución debe terminarse, más allá de la gestión circunstancial a la que le toque continuar el cometido".

"A nosotros sí nos importa, por ejemplo, que las obras del autódromo no queden a mitad de camino, como tampoco la pileta del Parque de Mayo. Esas obras en ejecución deben terminarse porque hay miles de pesos de bahienses volcados allí", expresó Salaberry.

"Es posible tener un autódromo y, a la vez, calles pavimentadas y en buen estado, cosa que lejos está hoy de ser así, o un transporte digno", agregó Salaberry, quien consideró que la interna peronista está afectando las decisiones de gobierno y las inversiones en obras.

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