Otra secuela del temporal: hay 200 escuelas sin clases

Otra secuela del temporal: hay 200 escuelas sin clases
Unos 40 edificios quedaron prácticamente destruidos; 70.000 alumnos afectados

Como si el viento cruel siguiera soplando, las consecuencias del temporal no desaparecen: ayer no abrieron sus puertas al menos 200 escuelas afectadas por el fenómeno que azotó especialmente la zona metropolitana el miércoles pasado.

Por ese motivo, unos 70.000 alumnos no tuvieron clases. La peor parte se la llevaron 39 edificios del oeste y el sur del conurbano, que quedaron prácticamente destruidos y cuya reconstrucción llevará meses. En el resto de los casos, aunque con daños menores, los arreglos se concretarán en algunos días. Ayer el gobierno bonaerense buscaba lugares alternativos para reubicar a los alumnos de los colegios afectados, en muchos de los cuales funcionaban comedores.

En la Capital fueron 19 las escuelas cerradas, todas de la zona sur, especialmente en los barrios de Villa Soldati, Parque Avellaneda y Barracas. "Cuando llegué a la escuela y vi cómo había quedado, me largué a llorar", dijo Claudia Samat, directora de la escuela Luis Leloir, de Villa Soldati. El techo del enorme patio estaba hecho un bollo en el piso, y entre los escombros asomaba el mástil de la bandera.

Arboles caídos, vidrios rotos, chapas voladas y muchas miradas tristes. La misma escena se repetía ayer en los 19 establecimientos educativos porteños afectados por el paso del temporal que dejó por lo menos 16 muertos, unos 30.000 familias sin techo, y cientos de miles de usuarios sin electricidad ni agua. Las escuelas cerradas se limitaron ayer a distribuir viandas a los padres que pasaron a retirarlas.

"Estamos todos muy compungidos, al igual que los padres que se acercaron desde el jueves pasado para ofrecer ayuda", señaló Samat. La escuela que dirige es una referencia local: abrió sus puertas al barrio hace más de 70 años y cada día recibe a más de 450 alumnos. "Lo primero será evaluar la seguridad y el estado del edificio, y hasta que un arquitecto no indique que el establecimiento es seguro, acá no entra un solo chico", dijo.

Sin luz ni agua

En el mismo barrio porteño, en el jardín de infantes San Lorenzo de Almagro, de Varela al 2700, una gran cantidad de árboles caídos en la puerta principal anticipaban al cartel que señalaba "la suspensión de clases hasta nuevo aviso".

En ese establecimiento, al que asisten niños de hasta cinco años de edad, faltan la luz y el agua. Muy cerca de allí, en la Escuela N° 23, de Chilavert 2690, los daños en la mampostería se suman a los árboles caídos entre los juegos del parque, donde cada día suelen jugar unos 550 alumnos.

"Esto es tristísimo, y los chicos se perjudican en plena etapa de aprendizaje", dijo angustiada Nemecia Lovera, vecina de Parque Avellaneda, de 37 años, que ayer se acercó a la Escuela N° 10 para averiguar cuándo retomarían las clases sus dos hijos pequeños.

Los árboles caídos dañaron el techo; una vez dentro de la escuela se advierte que el temporal arrancó puertas y rompió vidrios de las ventanas. "De la zona, ésta es una de las escuelas más dañadas y necesita arreglos que requieren mucho tiempo", señaló Alicia Barello, directora de nivel inicial.

Ni el gobierno bonaerense ni el porteño dieron ayer cifras sobre la cantidad de alumnos que se quedaron sin asistir a clases, pero de acuerdo con estimaciones gremiales ese número no bajaría de 70.000 estudiantes.

La situación en el conurbano

Según fuentes de la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense, a cargo de Silvina Gvirtz, los distritos del conurbano cuyas escuelas fueron más afectadas por la tormenta son Ituzaingó, Moreno, Quilmes, Florencio Varela, Lomas de Zamora, Morón, Merlo y La Matanza. En este último municipio, la Escuela Técnica N° 2, a la que asisten más de mil alumnos, perdió su techo y sufrió graves daños estructurales.

Esos partidos están entre los 16 distritos para los que el gobernador Daniel Scioli decretó la emergencia en las áreas social, educativa y de espacio público. En el caso de las escuelas, esto significa que las obras de reparación podrán realizarse más rápidamente, ya que se agilizan los trámites necesarios para contratarlas, explicaron en la gobernación.

Ayer, funcionarios de la DGCE buscaban alternativas para que los chicos de los 39 edificios escolares más dañados puedan asistir a clases. Fuentes oficiales explicaron que en algunos casos sería posible habilitar parte de los mismos edificios afectados, mientras que en otros casos habrá que trasladar a los alumnos a escuelas cercanas o, incluso, a sedes de clubes, dependencias municipales u otros edificios.

La propia Gvirtz recorrió ayer escuelas de Berisso afectadas por la tormenta; anteayer había visitado colegios de Ituzaingó.

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