Otra vez Sassi Colombres duró un suspiro en un cargo público

El ex Fiscal de Estado renunció ayer sorpresivamente. Fastidio del gobernador José Alperovich, que pierde a uno de sus hombres de confianza. Presiones del kirchnerismo por el pasado del abogado.
En el inicio de su tercer período consecutivo al frente del Poder Ejecutivo, el gobernador José Alperovich sufrió ayer la primera baja en su gabinete. Y no se trata de una figura menor. Francisco Sassi Colombres, el Fiscal de Estado y llamado a ser el arquitecto de una posible reforma constitucional, presentó su renuncia de manera indeclinable.

La noticia explotó antes de las 8.00, cuando Sassi Colombres llegó a su despacho en la Casa de Gobierno y llamó a la secretaria para que redacte la carta de renuncia.

"Al señor gobernador, estimado José. Una vez más, los conocidos ideólogos de siempre pretenden afectar mi honorabilidad efectuándome imputaciones totalmente falsas y gratuitas. Ya. Una vez, dije que no tengo nada de que arrepentirme y nada que ocultar en mi vida pública; no milito en ningún partido político. Tan solo he puesto mi capacidad al servicio de la provincia", expresó en el primer párrafo.

Sassi Colobres recibió duros cuestionamientos por parte de organismos de Derechos Humanos debido a su paso como funcionario civil (al frente de la Secretaría de Gobierno) del gobernador de facto Antonio Merlo en el último tramo de la dictadura militar. Inclusive su postulación a la Corte Suprema de Justicia de la Provincia fue objeto de un enérgico veto desde las mismísima Casa Rosada. En esa oportunidad, Alperovich no tuvo otra alternativa que retroceder y ubicó a Sassi Colombres como interventor de la Caja Popular de Ahorros. Esta vez, también habría mediado un llamado desde Buenos Aires, presionando con los mismos argumentos, para precipitar la salida del abogado de un cargo estratégico.

Explicaciones

En su misiva, Sassi Colombres abundó en detalles: "en ese temperamento he concurrido al llamado efectuado, junto con otras personalidades provinciales, a colaborar con la transición democrática. Muchos de ellos, honorables personas vinculadas a partidos políticos tradicionales, cuyos nombres ni siquiera vale la pena detallar en extenso, ya que quien lo desee saber puede consultar a los medios periodísticos de la época. Sólo puedo decirte -dirigiéndose al mandatario- que fueron mis compañeros en el gabinete del general (Antonio) Merlo, queridas personas de mi pueblo de Simoca, a quienes siempre he respetado e hicieron mucho por Tucumán".

Indicó que esas personas, entre otras, eran Juan Carlos Cárdenas, ministro de Gobierno, y José René Cárdenas, ministro de Bienestar Social; durante la gestión militar de Merlo, al frente de la Provincia.

"La situación ha llegado al extremo de que, agotado mi espíritu, tengo la convicción de que debo retirarme en forma indeclinable de tu gabinete para evitarte problemas que, como amigo, no puedo permitirlos, como tampoco puedo poner en juego la exitosa administración que están haciendo en la Provincia", acota Sassi Colombres. "Por ello, renuncio al cargo de Fiscal de Estado con el que me distinguiste, dejando como presente mi amistad personal hacia ti y mi afecto por tu familia. Un abrazo", finalizó el escrito.

El enojo de Alperovich

Por la tarde, el fiscal adjunto Jorge Posse (recomendado por Sassi Colombres y hombre de su estrecha confianza), asumió como Fiscal de Estado en un acto en el cual no abundaron las sonrisas.

Ya durante la mañana, Alperovich no ocultó su maletar por la nvedad. “Sé que renunció por motivos personales, ya lo vamos a evaluar”, se limitó a decir cuando fue consultado por los periodistas respecto a la sorpresiva renuncia de Sassi Colombres.

Sin embargo, el titular del PE no quiso hablar más sobre el tema, cuando se le preguntó si la dimisión habría respondido a presiones de organismos de derechos humanos y de La Cámpora. “No quiero hablar de ese tema”, respondió Alperovich desde el Hospital Padilla, donde inauguró una nueva sala de Terapia Intensiva.

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