Otra repudiable actitud violenta e intolerante de Guillermo Moreno

Otra repudiable actitud violenta e intolerante de Guillermo Moreno
"Que se metan la cacerola en el orto", contestó el secretario de Comercio Interior a los manifestantes que protestaron el miércoles frente a su casa. Llovieron las críticas hacia el funcionario.
El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, arremetió con dureza contra los manifestantes que el miércoles por la noche protestaron frente a su casa, en el barrio porteño de Constitución, al pedirles literalmente “que se metan la cacerola en el orto”.

Es una muestra más de la ya conocida prepotencia verbal del funcionario, que en las últimas semanas fue denunciado dos veces ante la Justicia por amenazas, abuso de autoridad y violencia de género.

Las declaraciones del funcionario fueron realizadas el mismo miércoles -mientras ocurría la protesta frente a su casa- durante un acto de la CGT Zona Norte en la localidad bonaerense de Olivos, organizado por grupos ultrakirchneristas.

“No suele acompañarme mi esposa, pero hoy le pedí que me acompañe porque se supone que a esta hora, como dice la canción, deben estar caceroleando en mi casa”, manifestó Moreno al tomar el micrófono.

Enseguida, acotó: “Tenía dos opciones, entonces le pedí que me acompañara y les dije a los que estaban caceroleando en mi casa que se metieran la cacerola en el orto”, lo que originó los aplausos de los concurrentes, entre quienes estaban los diputados Diana Conti y Carlos Kunkel, según se informó.

El acto fue encabezado por el secretario general de la regional, José Luis Casares, quien hasta hace unos meses acompañó al titular de la CGT, Hugo Moyano.

Moreno también señaló que “si el argentino gasta su salario en alimentos, se mantiene tranquilo, pero no está feliz, como sucedía durante el menemismo; si cobra su salario y no le alcanza ni para comprar los alimentos, rompe todo y es el caso de la Alianza”.

“Si después de haber comprado los alimentos le sobra un mango, está razonablemente feliz y eso es lo que nosotros queremos y entiendo que lo estamos logrando”, puntualizó en un increíble análisis que obviamente no tiene en cuenta los altos niveles de atraso salarial de la mayor parte de los trabajadores que ven disminuidos sus ingresos debido a la incesante alza de precios, sumada al dinero retenido por el Gobierno a través del impuesto a las Ganancias.

Nefastos antecedentes

La violencia e impunidad con la que se maneja Guillermo Moreno ya goza de varios antecedentes. Cabe recordar que el funcionario obligó a la titular de la Asociación de Defensa de los Consumidores y Usuarios de la Argentina (Adecua), Sandra González, a retirarse de un encuentro con representantes del sector, tras lo cual fue denunciado por “amenazas y maltratos”.

Luego, la semana pasada agredió telefónicamente a la despachante de aduanas Paula de Conto, quien también lo denunció en la Justicia (ver aparte) por “abuso de autoridad, violencia y amenazas”. Justamente, estos fueron los motivos que originaron la ruidosa protesta de las cacerolas frente a la casa del funcionario.

Más cacerolazos contra el polémico funcionario

Anoche volvieron a producirse protestas en Capital Federal, con vecinos haciendo sonar sus cacerolas, en los barrios de Palermo, Belgrano, Saavedra y Barracas.

La medida fue convocada a través de las redes sociales como reacción a la denuncia presentada por el ministro de Justicia, Julio Alak, contra los manifestantes que realizaron un cacerolazo frente al departamento del secretario de Comercio, Guillermo Moreno.

La denuncia se presentó ante la Justicia federal y consigna que el secretario Moreno "es víctima de amenazas de muerte con tono mafioso e instigación a la violencia".

Abuso de autoridad, violencia y amenazas

La última denuncia y la más fuerte que recibió Guillermo Moreno fue la realizada por la despachante de aduanas Adriana Paula de Conto, que lleva el número 10.142/12, con intervención del fiscal federal Patricio Evers, por “abuso de autoridad”, “violencia de género” y “amenazas”.

El juez federal Daniel Rafecas es quien está al frente de la misma, luego de que su colega Norberto Oyarbide se apartara del caso tras el cacerolazo de protesta frente a su vivienda. En este caso, la manifestación contra el magistrado se generó por las estrechas vinculaciones que mantiene con el kirchnerismo, razón por la cual las causas que caen en sus manos quedan paralizadas.

Referentes de la oposición rechazaron los dichos del funcionario

Dirigentes de la oposición coincidieron ayer en expresar su “repudio” a las declaraciones del secretario de Comercio, Guillermo Moreno, que aconsejó a los manifestantes contra el Gobierno “que se metan la cacerola en el orto”.

Dirigentes opositores le reclamaron al funcionario que tenga “más cuidado” con sus reacciones y cuestionaron la “falta de diálogo” y el “autoritarismo” del Gobierno que, según opinaron, provocaron los cacerolazos.

Jaime Linares, senador nacional por el GEN-FAP recalcó que “la denuncia penal de (ministro de Justicia de la Nación, Julio) Alak es una clara muestra que el Gobierno judicializa la protesta social. Rechazamos el escrache que realizaron los manifestantes en la vivienda de Moreno, pero consideramos que no hay justificación jurídica que avale la demanda penal de Alak contra los caceroleros. Lo único que falta es que quieran aplicar la ley Antiterrorista que votaron en diciembre pasado”.

El diputado Francisco de Narváez, por su parte, afirmó: “No me da miedo, sino vergüenza. La gente es inteligente, no la subestimen”.

José Cano, senador por el radicalismo se posicionó destacando que “fueron muy poco afortunadas (las manifestaciones del secretario de Comercio), poco se puede esperar de un hombre que falta el respeto a las mujeres. Que la Presidenta le traiga un bozal de regalo a Moreno para que lo mantenga callado, así de una vez por todas deja de hablar estupideces y se dedica a cumplir con sus obligaciones”.

Incluso, el titular de la CGT, Hugo Moyano, en el marco de las declaraciones contra el oficialismo (ver página 6), cuestionó ayer la dura reacción de Moreno y evaluó que si un dirigente gremial hubiera utilizado los términos soeces que usó el funcionario, “lo estarían flagelando”.

“Un funcionario tendría que tener mucho más cuidado. Por más que se sienta molesto y que por supuesto no le pueda gustar que le vayan a hacer un cacerolazo a su casa, debería tener más cuidado”, advirtió el máximo esponente del sindicalismo argentino.

Guantes de box y prepotencia

El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, ha protagonizado escenas que en cualquier otro país del mundo hubieran ameritado la salida del funcionario.

Además de los hechos de violencia mencionados, Moreno llegó a presentarse en una reunión del directorio de la empresa Papel Prensa con guantes de box para impedir que resultaran decisiones contrarias a los deseos de la Presidenta. Además, son numerosos los pequeños y medianos empresarios que se han quejado de la actitud prepotente del funcionario para mantener el cepo a las importaciones.

A esto hay que agregarle la autoritaria suspensión que efectuó sobre Consumidores Libres sólo por medir la suba de la canasta básica.

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