Finalmente llegó el día. La polémica ex funcionaria de Desarrollo Social, con una condena en segunda instancia por malversación de fondos para comedores infantiles, finalizó su mandato como concejal y sus compañeros de bancada resaltaron su “lealtad” y trabajo militante. Fue en el marco de una nueva sesión que, por tercera vez, no se realizó por falta de quórum. Antes del próximo miércoles podría haber una extraordinaria para aceptar la renuncia de Mónica Rodríguez, que deberá reasumir como edil electa el pasado 23 de octubre.
En la previa, el concejal Fernando Moreira, hombre de confianza del nuevo intendente Gabriel Katopodis, afirmó que mantuvo una reunión con Callegher para buscar un consenso en la votación de los proyectos de la Orden del Día, entre los que figuraban un pago de una deuda de 2 millones de pesos a Covelia (que se aprobará con esta o con la nueva composición del cuerpo) y la nómina de los Mayores Contribuyentes, donde el ivoskismo quiso ubicar a vecinos afines, pero que no fue aceptado por el espacio que conducirá el distrito desde el 10 de diciembre.
En la reunión de Moreira con Callegher se avanzó poco. Un edil, que fue aliado al ivoskismo, informó a LaNoticiaWeb que intentó mediar y que pidió a los máximos referentes del oficialismo saliente que cedan al diálogo y permitan que el katopodismo organice la última y postergada sesión. Sin embargo, las bancas vacías dijeron lo contrario. La hoy oposición, además está ofuscada porque el último Presupuesto que remitió Ivoskus al cuerpo antes de despedirse aún no pudo ser revisado en las comisiones.
Solamente nueve concejales ivoskistas intentaron habilitar el debate para las sesiones unificadas 15, 16 y 17. Los antiguos aliados no estuvieron. A Battaglia y Liberatore no se los vio por el cuerpo. Hamm y Buonsante no bajaron al recinto. Siminián está de licencia. Melchiori no pudo asumir como suplente. El gremialista Carosio cantó una ausencia con aviso. Y Marcelo Rodrigo, un nuevo “Boudou Boy”, estaba en su local partidario frente al HCD. En los pasillos se vio a algunos peronistas de Katopodis, como Moreira, Torres, Perrilla o la camañista Ward, que dijo “es la cosecha de Ivoskus”, al ser consultada sobre las razones de la falta de un entendimiento.
Algunos vecinos de Barrio Libertador se acercaron al Concejo Deliberante, expectantes de que se apruebe la sesión de un terreno para construir una escuela. Referentes ivoskistas los convocaron, aún sabiendo que la sesión no se haría. En el peronismo dicen que se difunde el mensaje de que la ordenanza no se aprueba por culpa de los que no dan el quórum.
Entre las 13 manos que hoy no permiten el quórum, con 8 se podría convocar a sesión extraordinaria para las próximas horas. La intención es aprobar la renuncia de Mónica Rodríguez, que se encuentra en licencia. Había ingresado en 2009 por otra lista, y ahora debe dimitir para reasumir su banca desde otro sector político.
LA DESPEDIDA A UNA CONCEJAL POLÉMICA
Callegher avisó que a pesar de no poder realizarse la sesión, el debate estaba abierto. Así, Olga Centurión aprovechó para despedir a “una amiga” y a una mujer “leal que fue el blanco de la oposición. Ella se quedó en silencio y con lealtad soportó todo”. Se refería a Ana Astobiza, que termina su mandato como concejal. Antes, había sido funcionaria de la Secretaría de Desarrollo Social, desde donde recibió acusaciones por malversación de fondos públicos en el reparto de alimentos para comedores infantiles en plena época de post crisis 2001. Se la apuntó por utilizar la asistencia social con fines clientelares.
Fue encontrada culpable, y tiene una doble sentencia de más de 2 años de prisión con una inhabilitación de 10 años para ejercer cargos como funcionaria pública. Sin embargo, Astobiza apeló la medida, que hoy se encuentra en revisión y con escasas chances de obtener un resultado diferente, y el ivoskismo la reconoce por su trayectoria. “Fue la persona más coherente de la gestión de Ivoskus en estos 12 años. Abandona la banca pero no la política”, dijo Centurión al despedirla. A estas palabras adhirieron Gustavo Suárez, Juan Callegher y Cinthia Nikolov.
Por su parte, el presidente del cuerpo agradeció al personal de la casa por acompañarlo en la tarea de los últimos cuatro años y deseó suerte a la próxima conducción. Se lamentó de que los concejales ausentes no puedan ser despedidos con reconocimiento y los invitó a retirar sus diplomas, con un regalo del intendente (una réplica de la pluma de José Hernández) en la administración del edificio deliberativo.
Finalmente, Nivkolov señaló: “Somos dignos en la victoria y dignos en la derrota. Por eso vamos a estar cuando asuman los nuevos concejales, y vamos a estar dando nuestra opinión cuando corresponda”.
Hablando de victorias y derrotas, fue una nueva caída del ivoskismo, y puede no ser la última antes del recambio deliberativo. En las próximas horas debería haber novedades sobre una nueva sesión extraordinaria. La nueva etapa en San Martín está por comenzar, y la transición es dura.



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